Drones, crianza de precisión y gestión del riesgo: tres enfoques técnicos que responden a los nuevos retos del viñedo y la bodega en un contexto de mayor exigencia climática, productiva y de mercado

La presión climática, la necesidad de optimizar costes y recursos, la creciente exigencia en calidad y trazabilidad, la evolución de las tendencias de consumo hacia vinos más precisos, frescos y sostenibles y la búsqueda de modelos de producción más eficientes están impulsando cambios relevantes tanto en el viñedo como en la bodega, que afrontan una etapa de profunda evolución técnica y estratégica para la que requieren soluciones especializadas.

La incorporación de herramientas de viticultura de precisión basadas en drones y análisis de datos, la evolución de los modelos de crianza hacia una mayor precisión enológica y el desarrollo de estrategias avanzadas de gestión del riesgo forman parte de una transformación que ya está redefiniendo la operativa diaria de muchas bodegas y explotaciones vitícolas.

Hemos reunido a tres firmas que, desde ámbitos diferentes —tecnología aplicada al viñedo, tonelería y gestión aseguradora especializada—, aportan soluciones técnicas adaptadas a las nuevas necesidades del sector. Desde la monitorización avanzada del cultivo y la interpretación agronómica de datos hasta el diseño de crianzas menos invasivas o la protección integral frente a riesgos operativos, climáticos y económicos, las tres propuestas reflejan algunas de las líneas de evolución que marcarán el futuro inmediato del vino.

La viticultura de precisión con drones redefine la gestión del viñedo AEROBUR SISTEMAS acompaña al sector vitivinícola en la adopción de soluciones basadas en drones, datos e interpretación agronómica, impulsando una viticultura de precisión más inteligente, eficiente y sostenible. Mediante el uso de sensores avanzados (RGB, multiespectrales y térmicos) y el análisis de índices como NDVI o NDRE, se obtiene información detallada del estado del viñedo que permite optimizar decisiones clave como el riego, la fertilización, la sanidad vegetal o la planificación de vendimias, además de favorecer intervenciones más precisas y con menor impacto ambiental. Su valor diferencial reside en la integración completa del proceso —desde la planificación de vuelos y el cumplimiento normativo hasta la formación, el análisis de datos y su interpretación agronómica—, actuando como socio estratégico del viticultor. Como distribuidor oficial de DJI, AEROBUR SISTEMAS proporciona tecnología adaptada a cada explotación y convierte la información obtenida en herramientas prácticas para mejorar la productividad, la calidad y la sostenibilidad del viñedo. (Ver más)

La precisión gana protagonismo en la crianza del vino
Tonelería Rousseau, con más de 70 años de trayectoria y presencia en 36 países, acompaña a las bodegas en una evolución hacia una crianza más precisa y menos marcada por la madera, en la que esta se concibe como una herramienta al servicio del vino. Desde su sede en Gevrey-Chambertin y con una sólida implantación en las principales regiones vitivinícolas españolas, la firma se ha consolidado como un referente en la elaboración de barricas, fudres y grandes volúmenes de roble francés, adaptados a las necesidades de cada proyecto. Su enfoque responde a una tendencia clara en zonas como Rioja: reducir el impacto aromático de la madera para preservar la expresión varietal y del terroir, mediante decisiones técnicas como el volumen del recipiente, el tipo de tostado o el tiempo de crianza. Especializada en perfiles de crianza para vinos blancos y tintos, y con soluciones a medida para cada bodega, Tonelería Rousseau apuesta por grandes formatos y tostados específicos que favorecen la frescura, el equilibrio y la complejidad del vino, reforzando una filosofía centrada en respetar la fruta y potenciar la identidad de cada elaboración. (Ver más)

“El mayor riesgo del vino es confiar en seguros que no entienden su complejidad”
Olga Cervantes, fundadora de Asisvid, analiza cómo un enfoque especializado en la gestión del riesgo permite reforzar la protección de bodegas y viticultores frente a amenazas cada vez más complejas de carácter técnico, climático y de mercado. En un contexto en el que muchas explotaciones aún dependen de seguros poco adaptados a su realidad, Asisvid plantea un modelo que va más allá de la cobertura tradicional, integrando análisis de riesgos, prevención y acompañamiento continuo para asegurar la continuidad del negocio. Su metodología se basa en la personalización, partiendo del “ADN” de cada bodega para construir mapas de riesgo que identifican tanto amenazas visibles como riesgos “invisibles”, como la contaminación, los fallos de trazabilidad o la interrupción de la actividad productiva. A través de un enfoque de asesoramiento permanente —“asesorar, asegurar y acompañar”—, la compañía busca optimizar coberturas, reducir la incertidumbre y mejorar la respuesta ante siniestros, contribuyendo así a una gestión más estratégica y proactiva del riesgo en el sector vitivinícola. (Ver más)