La campaña arranca con las primeras recolecciones, el inicio de los controles de maduración y la aplicación de las nuevas normas que regirán la cosecha 2026
Texto: Mirian Terroba
redaccion@laprensadelrioja.com
Con el inicio de la recolección este 6 de agosto en Viñedos de Aldeanueva y Bodegas Ilurce y la publicación del primer Boletín de Maduración, la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja entra en las semanas decisivas de la vendimia 2026. La campaña comienza con un adelanto sin precedentes, que la sitúa entre las más tempranas de la historia de la denominación, buenas perspectivas sanitarias y de producción y la incógnita de cómo evolucionará la maduración del viñedo en el conjunto de Rioja antes de que la recolección se generalice durante las próximas semanas.
Retraso maduración alcohólica
Mientras las primeras uvas entran en bodega, la denominación inicia una de las fases decisivas de la campaña con la publicación del primer Boletín de Maduración del Consejo Regulador. Los primeros controles, correspondientes exclusivamente a Rioja Oriental, muestran unos valores de acidez y pH adecuados para estas fechas, además de buenos indicadores de madurez fenólica, con parámetros como el índice de polifenoles totales (IPT), los antocianos y la intensidad colorante en niveles favorables.
Sin embargo, el informe constata un claro retraso en los parámetros de maduración alcohólica respecto a la campaña de 2025. Además, el peso medio de la baya se sitúa por debajo de los registros del año pasado en la mayoría de variedades, con un descenso especialmente acusado del 15,46 % en Graciano, mientras que el Mazuelo es la única variedad que presenta un ligero incremento, del 5,54 %. Desde los Servicios Técnicos del Consejo Regulador recuerdan que estos primeros datos deben interpretarse teniendo en cuenta la fecha excepcionalmente temprana en la que se ha realizado el muestreo.
Los boletines de maduración se actualizarán semanalmente y, en las próximas semanas, ampliarán el seguimiento al conjunto de la denominación. Su objetivo es facilitar a viticultores y bodegas la toma de decisiones sobre el momento óptimo para iniciar la vendimia en cada zona y variedad, optimizando la calidad de la cosecha.
Buenas expectativas y equilibrio
Las primeras previsiones apuntan a una campaña con mejores perspectivas que la de 2025. El viñedo presenta, en términos generales, un buen estado sanitario y se espera una recuperación de la producción tras una vendimia marcada por una cosecha especialmente corta y por la incidencia del mildiu en numerosas zonas de la denominación. No obstante, el comportamiento meteorológico durante las próximas semanas seguirá siendo determinante para confirmar tanto el volumen definitivo como la calidad final de la cosecha.
La campaña se desarrollará bajo las normas aprobadas por el Pleno del Consejo Regulador con el respaldo del 97 % del sector. El Plan de Equilibrio mantiene el rendimiento amparable en el 90 % para las variedades tintas, con un máximo de 5.850 kilos por hectárea, y en el 100 % para las variedades blancas, hasta 9.000 kilos por hectárea. También se conservan los rendimientos de transformación del 69 % para la uva tinta y del 70 % para la blanca, mientras que cualquier exceso de producción deberá destinarse a destilación, una medida con la que Rioja busca mantener el equilibrio entre la oferta y la demanda y preservar el valor de sus vinos.
Seguimiento especial y vinos con menos alcohol
Junto a ello, el Consejo Regulador ha puesto en marcha un Plan Especial de Seguimiento Vitivinícola con 24 medidas destinadas a reforzar el control del viñedo antes, durante y después de la vendimia. El operativo mantiene herramientas ya implantadas, como el sistema de predicción de cosecha basado en inteligencia artificial, e incorpora nuevas actuaciones para intensificar la vigilancia de las parcelas, supervisar explotaciones que permanezcan sin vendimiar una vez finalizada la campaña y reforzar el control sobre aquellos operadores que incumplieron las normas en ejercicios anteriores. El plan incorpora también el nuevo Buzón del Inscrito, un canal confidencial para comunicar incidencias relacionadas con el viñedo, y contará con el refuerzo de cerca de una treintena de profesionales que se sumarán al dispositivo habitual de vendimia.
La vendimia de 2026 será, además, la primera en la que se aplicarán las modificaciones del pliego de condiciones que permiten elaborar y amparar vinos de menor graduación alcohólica. La denominación podrá comercializar tintos, blancos y rosados con hasta un grado y medio menos de alcohol y espumosos con una reducción de hasta un grado. Asimismo, se flexibiliza la graduación mínima exigida para las uvas blancas, que pasa del 10,5 % al 9 % vol., mientras que en las variedades tintas se mantiene en el 11 % vol. La medida busca responder a las nuevas tendencias de consumo ampliando las posibilidades de elaboración sin perder la identidad de los vinos de Rioja.












