El cuarto boletín del Consejo Regulador constata buenas condiciones sanitarias y confirma un adelanto estimado de entre 10 y 15 días en el conjunto de la Denominación
La campaña de vendimia 2026 avanza en la DOCa Rioja con un ritmo de maduración superior al registrado en las mismas fechas del año pasado. Así lo recoge el cuarto boletín de maduración elaborado por el Consejo Regulador, a partir de muestras procedentes de Rioja Alta, Rioja Alavesa y Rioja Oriental, que ofrecen una visión representativa de la evolución del conjunto de la Denominación. Su objetivo es facilitar a viticultores y bodegas la toma de decisiones sobre el momento óptimo para iniciar la vendimia en cada zona y variedad, optimizando la calidad de la cosecha.
El ciclo vegetativo del viñedo progresa de forma óptima y, en términos generales, las parcelas presentan buenas condiciones sanitarias, un aspecto especialmente relevante ante el avance de la campaña y las elevadas temperaturas registradas durante las últimas semanas.
Uno de los parámetros analizados, el peso medio de la baya, muestra comportamientos diferenciados según las zonas. En Rioja Oriental se aprecia una tendencia hacia la estabilización, con valores ligeramente inferiores a los del boletín anterior, una evolución que podría estar relacionada con las altas temperaturas. En Rioja Alta y Rioja Alavesa, por el contrario, los primeros datos apuntan a valores superiores, aunque dentro de los rangos considerados normales.
La evolución del grado alcohólico probable mantiene una trayectoria ascendente, acorde con el proceso de maduración de la uva. No obstante, el incremento es más moderado en Rioja Oriental. En Rioja Alta y Rioja Alavesa se registran valores sensiblemente superiores a los correspondientes al mismo periodo de la campaña 2025, lo que confirma el adelanto estimado para esta vendimia, situado entre 10 y 15 días respecto al calendario habitual.
En paralelo, la acidez total continúa su evolución descendente, aunque durante la última semana este descenso ha sido menos acusado en Rioja Oriental. En Rioja Alta y Rioja Alavesa destacan valores de acidez sensiblemente inferiores a los registrados en las mismas fechas de la campaña anterior.
El análisis también constata en las tres zonas un descenso importante del ácido málico, mientras que los valores de pH se sitúan, con carácter general, por encima de los registrados en 2025 en fechas equivalentes. Por su parte, los parámetros relacionados con la madurez fenólica mantienen una evolución favorable, un indicador positivo de cara a la calidad de la uva que llegará a las bodegas.
Seguimiento especial en las parcelas con mayor estrés
Ante este escenario, los Servicios Técnicos del Consejo Regulador recomiendan mantener una vigilancia especialmente estrecha durante los próximos días. Las previsiones meteorológicas apuntan a un descenso de las temperaturas nocturnas, una circunstancia que puede favorecer una maduración más equilibrada y una evolución óptima de los racimos.
La recomendación se centra especialmente en las parcelas que han sufrido con mayor intensidad los efectos del estrés hídrico y las altas temperaturas. En estos viñedos, el seguimiento exhaustivo de la maduración será clave para determinar el momento óptimo de vendimia y preservar el equilibrio entre los distintos componentes de la uva.












