Imagen de la campaña ‘DI VINO’ de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE)
TIEMPO DE VINOS
Por Jorge Solana AguadoDirector de La Prensa del Rioja

En un momento en el que el sector vitivinícola español se pregunta, con razón, cómo atraer a las nuevas generaciones, iniciativas como las que impulsa Tiempo de Vinos representan un soplo de aire fresco y necesario. Lejos de discursos paternalistas o de campañas que tratan al joven como un consumidor pasivo, Tiempo de Vinos ha elegido el camino más eficaz: el del conocimiento y la experiencia directa. A través del Aula Cultural del Vino de la Universidad CEU San Pablo, las catas comentadas, los encuentros enogastronómicos y las actividades docentes en diversos Master, estamos consiguiendo que universitarios de Madrid y de otras ciudades descubran el vino no como una bebida lejana o “de mayores”, sino como un elemento cultural, económico y social que forma parte de nuestra identidad.

Cata dirigida por el director de La Prensa del Rioja, Jorge Solana, en el Aula Cultural del Vino de la Universidad CEU San Pablo que impulsa Tiempo de Vinos.
Y los resultados están a la vista. Sesiones con asistencia cercana a los 30 alumnos, catas que despiertan curiosidad y preguntas, jóvenes que, por primera vez, entienden por qué un Rioja blanco fermentado en barrica puede ser tan emocionante como un tinto de guarda. No se trata de vender botellas a golpe de marketing; se trata de formar paladares y, sobre todo, de crear hábito. Porque el vino, cuando se acerca con pasión, deja de ser un producto para convertirse en una experiencia vital.

Los datos, sin embargo, siguen siendo un desafío. Según estudios recientes, solo el 19,5 % de los jóvenes españoles de entre 18 y 34 años consume vino de forma semanal. El consumo per cápita se ha reducido a la mitad en dos décadas. Pero hay un matiz esperanzador y revelador: los jóvenes prefieren cada vez más el vino blanco. Mientras los tintos tradicionales pierden terreno, los blancos crecen con fuerza (un 1,7 % en 2024 según Nielsen) y ya representan más del 50 % del consumo mundial. Son frescos, versátiles, perfectos para el aperitivo, para una comida informal o para ese “tardeo” que tanto gusta a la Generación Z y a los millennials. En Rioja, donde los blancos ya suponen cerca del 12 % de las ventas y siguen ganando cuota, este cambio de tendencia no es una amenaza, sino una oportunidad de oro.

Precisamente en este contexto, la nueva ola de la campaña ‘DI VINO’ de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) llega como un aliado estratégico y brillante. Con un concepto creativo tan sencillo como potente, la campaña reafirma el compromiso de la Interprofesional con una narrativa positiva, actual y cercana. No busca imponer, sino acompañar: una comida improvisada, una reunión con amigos, un plan entre semana. Momentos cotidianos que, con un buen vino y consumido con moderación, se convierten en experiencias memorables.

El plan de medios es impecable: TV conectada, vídeo online, radio, audio digital y presencia en exteriores de ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao y Málaga. Todo orientado a maximizar el alcance entre el público joven adulto. OIVE no solo rejuvenece la imagen del vino; lo sitúa donde debe estar: en la vida real, sin postureo, sin complejos y sin renunciar a la calidad y la autenticidad que siempre han definido al vino español. Sólo un pero, los medios especializados con un espíritu de difusión de la información con compromiso de transmitir conocimiento con rigor y pasión, también podrían entrar en estos planes de medios. Somos parte importante en la transmisión de la información, deberíamos serlo en la de la promoción.

Desde La Prensa del Rioja, que precisamente acaba de sellar una alianza estratégica con Tiempo de Vinos para seguir impulsando la proyección de nuestra región, celebramos estas dos iniciativas con entusiasmo. El objetivo con propósito es que el vino deje de ser patrimonio exclusivo de unas pocas generaciones y se convierta en la bebida natural de cualquier momento especial.

El futuro del vino español —y muy especialmente del Rioja— pasa por aquí. Por jóvenes que descubren que un blanco fresco puede ser tan “divino” como un gran reserva. El conocimiento hará que en el futuro pueda consumir otros vinos. El desconocimiento es el camino hacia el olvido. Por campañas que hablan su lenguaje sin bajar el listón. Y por una industria que, en lugar de lamentarse, sale a la calle, la oportunidad está servida en WineMad, y abre sus bodegas y dice con orgullo: “Este es nuestro tiempo. Es Tiempo de Vinos”.