La bodega reivindica el valor del vino de municipio con una etiqueta que refleja el paisaje, la historia y la identidad de Elciego
Marqués de Riscal ha renovado la imagen de Finca Torrea, un cambio de identidad visual con el que la bodega busca reforzar el posicionamiento de este tinto como expresión del municipio de Elciego y poner el foco en su origen como uno de sus principales atributos de valor.
La renovación llega con la añada 2020 y responde a una estrategia de diferenciación basada en el concepto de terroir y en la creciente relevancia de los vinos de origen municipal dentro del segmento de los vinos de calidad.
Elaborado exclusivamente con uvas de tempranillo procedentes de viñedos situados en el término municipal de Elciego, Finca Torrea nace en el entorno de la finca que rodea la bodega histórica de Marqués de Riscal, un vínculo que la compañía ha querido trasladar ahora también a su imagen.
La nueva etiqueta incorpora un diseño en relieve que reúne algunos de los elementos más representativos del paisaje de Elciego, como la iglesia de San Andrés, los viñedos que rodean la bodega y la «T» de Torrea como referencia a la finca de la que toma su nombre. El conjunto mantiene elementos icónicos de la identidad de Marqués de Riscal, como el tradicional lacre rojo y el escudo de la casa.
Según explica la bodega, el objetivo es transmitir de forma más clara el origen y la singularidad de un vino que combina un perfil contemporáneo con una marcada identidad territorial, en línea con una tendencia creciente en el mercado hacia vinos cuya procedencia y carácter estén claramente definidos.
Una añada marcada por la presión sanitaria del viñedo
La cosecha 2020 estuvo condicionada por un ciclo vegetativo exigente. Tras un otoño cálido y lluvioso y un invierno con escasas precipitaciones, la brotación se produjo el 7 de abril favorecida por temperaturas elevadas. Durante el mes de junio, una tormenta de granizo afectó principalmente a la zona de Navaridas.
El verano presentó una elevada presión de enfermedades criptogámicas, circunstancia que obligó a intensificar el seguimiento sanitario del viñedo. El envero comenzó el 22 de julio, dentro de los parámetros habituales para la zona, mientras que la vendimia se inició de forma selectiva el 10 de septiembre.
La bodega destaca que la cosecha dio lugar a uvas con una elevada concentración de compuestos fenólicos responsables del color y un alto contenido en azúcares, características que han contribuido a definir el perfil de la añada.
Con esta renovación, Marqués de Riscal continúa desarrollando una estrategia orientada a poner en valor el origen de sus vinos y reforzar la identidad de referencias ligadas a un territorio concreto, en un contexto en el que la segmentación por municipio y viñedo gana protagonismo tanto entre productores como entre consumidores y prescriptores.











