Javier y Julián Murúa

La incorporación amplía la cartera de un grupo vitivinícola que cuenta con ocho bodegas, once marcas y presencia en más de 50 países

Muriel Wines amplía su perímetro con la incorporación de Marqués de la Concordia, una marca histórica vinculada al mundo del vino que el grupo ha adquirido junto con sus registros marcarios asociados en la subasta pública celebrada dentro del proceso de liquidación de su anterior propietario.

La operación llega en un momento de expansión para la compañía familiar de Elciego, que en los últimos años ha ido aumentando tanto su presencia productiva como su cartera comercial. Con la incorporación de la nueva marca, Muriel Wines reúne ya ocho bodegas y once marcas, con vinos presentes en más de 50 países.

La dimensión internacional continúa siendo uno de los principales ejes del grupo. Las exportaciones representan alrededor del 80 % de su negocio, mientras que el mercado español supone el 20 % restante y mantiene una evolución positiva. La compañía cuenta además con 400 hectáreas de viñedo propio y controla otras 700 hectáreas, una base vitícola que sustenta su actividad en distintas zonas productoras.

En el plano económico, Muriel Wines, S.L.U., sociedad comercializadora del grupo, registró un incremento acumulado de su facturación del 9,75 % entre el 31 de julio de 2024 y el 31 de julio de 2026.

Una marca histórica que inicia una nueva etapa

Más allá de la ampliación del catálogo, la adquisición incorpora a Muriel Wines una enseña con un recorrido propio y reconocimiento en distintos mercados. Marqués de la Concordia conservará su identidad, mientras el grupo analiza ahora cómo abordar su reposicionamiento, su gama de vinos y sus mercados y canales prioritarios.

La compañía evita, de momento, avanzar una hoja de ruta comercial concreta. La primera fase pasa por conocer en profundidad el activo adquirido y determinar dónde existen mayores oportunidades de desarrollo.

La adquisición de la marcar Marqués de la Concordia se suma a la estrategia de crecimiento y diversificación que Muriel Wines viene desarrollando en los últimos años. Para Javier Murúa, CEO de Muriel Wines, la operación supone un nuevo paso en la evolución del grupo: “La incorporación de Marqués de la Concordia representa un nuevo paso en el crecimiento que Muriel Wines viene desarrollando de forma sostenida durante los últimos años. Incorporamos una marca con una trayectoria y un reconocimiento importantes, y lo hacemos desde la fortaleza de un grupo que cuenta hoy con una estructura consolidada, una cartera diversificada y capacidad para seguir creciendo. A partir de ahora comienza una nueva etapa, en la que trabajaremos para desarrollar el potencial de Marqués de la Concordia, respetando su identidad y construyendo su futuro dentro de nuestro proyecto”.

El movimiento tiene además una particular conexión con una de las marcas ya integradas en el grupo. El título de Marqués de la Concordia fue concedido en 1812 por Fernando VII a José Fernando de Abascal, Virrey del Perú. Su origen histórico guarda un paralelismo con el de Conde de los Andes, también perteneciente a Muriel Wines, ya que ambos títulos fueron concedidos por el monarca a antiguos virreyes del Perú.

La coincidencia histórica no implica, sin embargo, una integración de las dos enseñas. Muriel Wines plantea mantener sus respectivas identidades y personalidades dentro de una cartera cada vez más diversificada.

De Rioja Alavesa a tres denominaciones

La adquisición se suma a un proyecto empresarial iniciado hace un siglo en Elciego. La actividad familiar arranca en 1926, mientras que Julián Murúa retoma el negocio en 1958. La llegada de la tercera generación, encabezada por Javier Murúa, en el año 2000 marca el inicio de una fase de expansión que lleva al grupo a incorporar nuevas bodegas, denominaciones y marcas.

Actualmente, Muriel Wines tiene presencia en la DOCa Rioja, DO Rías Baixas y DO Ribera del Duero, además de elaborar vinos de mesa. Su estructura combina viñedo propio y superficies vitícolas bajo control, y sus referencias se comercializan tanto en España como en mercados internacionales.

La entrada de Marqués de la Concordia se produce, por tanto, como una nueva pieza dentro de esa estrategia de diversificación. En un sector condicionado por la evolución del consumo, la presión sobre costes y márgenes y la transformación de los mercados internacionales, el grupo busca ampliar su capacidad para responder a perfiles de consumidor y oportunidades comerciales diferentes.

El siguiente paso será definir qué lugar ocupará Marqués de la Concordia en esa arquitectura de marcas. Por ahora, Muriel Wines plantea la operación como el punto de partida de una nueva etapa para una enseña que conserva su nombre, su patrimonio histórico y su identidad, pero que afronta desde ahora un nuevo proyecto empresarial.