Una jornada celebrada en Madrid puso el foco en la excelencia, la protección del viñedo y el prestigio internacional como ejes para el futuro de la denominación

El futuro de Rioja pasa por incrementar el valor de sus vinos y reforzar aquellos atributos que sustentan su prestigio: el viñedo, la identidad y la capacidad de elaborar vinos de excelencia. Esta fue una de las principales ideas que atravesaron la “Conversación íntima” organizada en Madrid por la Asociación de Bodegas por la Calidad (ABC), un encuentro celebrado en The Library que reunió a cerca de cuarenta representantes de la crítica especializada, el periodismo gastronómico, la alta restauración y las instituciones vinculadas al vino.

El formato planteado por las doce bodegas integrantes de ABC buscó alejarse de la presentación convencional. Bajo el lema “una bodega, un vino, un mensaje”, cada participante presentó una referencia acompañada de una reflexión vinculada a la calidad, la identidad y el posicionamiento de Rioja. Los vinos se convirtieron así en el punto de partida de una conversación más amplia sobre el momento actual de la denominación y el modelo de Rioja que el sector quiere proyectar hacia las próximas décadas.

Entre las ideas compartidas apareció con especial fuerza la necesidad de crecer en valor y no en volumen. Para la Asociación, la excelencia, la protección del viñedo, la construcción de prestigio y la reputación internacional de Rioja deben ocupar un lugar central en la estrategia de futuro de la denominación.

El debate abordó algunas de las cuestiones que condicionan actualmente la evolución de Rioja: cómo percibe el mercado las decisiones que se toman en el seno de la denominación, qué elementos definen su identidad y qué atributos pueden mantener su relevancia internacional en un escenario vitivinícola cada vez más competitivo.

En este contexto, el viñedo ocupa un papel central. La diversidad de paisajes, las parcelas históricas, las variedades tradicionales y la capacidad de envejecimiento constituyen, según la visión defendida por ABC, algunos de los principales activos sobre los que construir el futuro de Rioja.

Doce vinos para explicar un Rioja diverso

La selección presentada durante la jornada permitió recorrer distintas expresiones de Rioja y poner el foco en algunos de los elementos que conforman su patrimonio vitivinícola.

La pureza del origen y el terruño estuvo representada por La Centenaria 2024, de Martínez Lacuesta, procedente de un viñedo coplantado que reivindica la diversidad varietal tradicional de Rioja.

La recuperación y puesta en valor de variedades históricas tuvo dos exponentes en La Quinta Cruz Mazuelo 2023, de Bodegas Miguel Merino, un 100 % mazuelo procedente de viñedo único, y Pancrudo 2023, de Gómez Cruzado, expresión de las Garnachas Viejas del Alto Najerilla.

Otros cuatro vinos mostraron distintas aproximaciones contemporáneas al paisaje y el terroir: Tilo 2020, de Castillo de Cuzcurrita; Macán 2021, de Bodegas Macán; Salas 2023, de Aiurri, y El Camino 2023, de Torre de Oña.

La capacidad de Rioja para construir vinos destinados a una larga evolución en botella estuvo representada por Gran Reserva 904 2016, de La Rioja Alta, S.A., y 10 años Después añada 2016, de Valenciso. Ambas referencias pusieron de relieve uno de los atributos históricamente vinculados al prestigio internacional de Rioja: su capacidad para convertir el tiempo y la guarda en elementos de valor.

La jornada reservó asimismo un espacio destacado para los blancos y los espumosos, categorías que han ampliado el mapa estilístico de la denominación. Flor de Muga Blanco Reserva 2022, Murua Blanco Reserva 2019 y Conde Valdemar Finca Alto Cantabria Espumoso Gran Añada 2020 mostraron distintas posibilidades de elaboración y envejecimiento más allá del perfil tradicional del tinto riojano.

Más que una cata lineal, la selección funcionó como una muestra de la amplitud estilística de Rioja y de los diferentes caminos que las bodegas están explorando a partir de su patrimonio vitícola.

Una mirada compartida hacia el futuro

“Somos doce bodegas con una misma convicción: el Rioja de excelencia merece una conversación a la altura. En este encuentro hemos tenido ese diálogo, con la mirada puesta en el futuro, con quienes tienen el criterio y la autoridad para reconocerlo y prescribirlo”, señaló Juan Díez del Corral, presidente de la Asociación ABC de Bodegas por la Calidad.

La cita forma parte de las Jornadas ABC de la Excelencia, un ciclo de iniciativas que la Asociación está desarrollando durante 2026 con el propósito de generar un espacio de reflexión en torno al valor, la excelencia y el futuro de Rioja.

Fundada en 2002, la Asociación de Bodegas por la Calidad agrupa actualmente a 12 bodegas de la DOCa Rioja. Según los datos facilitados por la organización, sus integrantes representan conjuntamente alrededor del 6 % de la cuota de mercado de la denominación y están presentes en 129 países.

Su planteamiento parte de una idea central: situar la calidad y el valor del vino en el centro de la evolución de Rioja, con especial atención a la protección del viñedo y del entorno y a la construcción de un posicionamiento sólido y sostenible a largo plazo.