El director de Vinitech-Sifel destaca la importancia de la tecnología, la adaptación y la diversificación para afrontar los retos del sector vitivinícola

Texto: Mirian Terroba
redaccion@laprensadelrioja.com

El sector vitivinícola afronta una etapa de transformación que exige nuevas respuestas y modelos de adaptación. En este contexto, la innovación deja de ser una apuesta de futuro para convertirse en una herramienta de adaptación.

Robótica, inteligencia artificial, agricultura de precisión, biocontrol o nuevas categorías de consumo como los vinos «No-Low» protagonizarán la 25 edición de Vinitech-Sifel, que se celebrará en 2026 con la mirada puesta en las soluciones capaces de responder a estos desafíos. Emmanuel Viollet, responsable de la organización del salón, analiza en esta entrevista cómo está cambiando el sector y qué papel puede desempeñar una feria internacional en un momento en el que, como él mismo resume, «ya no nos encontramos en una lógica de anticipación, sino de adaptación».

La organización define esta edición como una respuesta a las «transformaciones sin precedentes» que vive el sector. ¿Cuáles son hoy los principales retos de la viticultura y cómo pretende Vinitech-Sifel ayudar a afrontarlos?

El sector vitivinícola atraviesa probablemente una de las etapas más complejas de su historia. Nos enfrentamos a un descenso estructural del consumo, tensiones en los mercados de exportación, una creciente presión económica, dificultades de contratación y, por supuesto, a la aceleración del cambio climático.

En este contexto, los profesionales necesitan un espacio donde comprender las transformaciones en curso, comparar soluciones y tomar decisiones fundamentadas. Esa es precisamente la función que queremos desempeñar con esta 25.ª edición, ofreciendo respuestas concretas para optimizar costes, adaptar las prácticas de cultivo, diversificar la actividad e identificar nuevas oportunidades.

La innovación siempre ha sido uno de los pilares del salón. ¿Qué tecnologías o soluciones marcarán un antes y un después en la viticultura?

Asistimos a la convergencia de varias tecnologías disruptivas aplicables al sector. La robótica autónoma, la inteligencia artificial, las herramientas de apoyo a la toma de decisiones, la pulverización de precisión y los sensores conectados transformarán profundamente la gestión del viñedo.

Pero la innovación no se limita a la tecnología. Incluye también el biocontrol, nuevos itinerarios técnicos, los vinos de baja graduación o sin alcohol («No-Low») y nuevos modelos de comercialización. Lo importante es que estas innovaciones demuestren su utilidad económica y operativa sobre el terreno.

«La cuestión ya no es si estas tecnologías
tendrán impacto,
sino cómo hacerlas rentables»

La robotización, la inteligencia artificial y la agricultura de precisión tendrán una presencia destacada. ¿Se han convertido ya en una necesidad para las explotaciones?

Ya no nos encontramos en una lógica de anticipación, sino de adaptación. El aumento de los costes, las dificultades de contratación, las exigencias medioambientales y la necesidad de mantener la competitividad están convirtiendo estas tecnologías en herramientas cada vez más necesarias.

La agricultura de precisión permite aplicar la dosis adecuada en el lugar y el momento precisos; la robótica ayuda a paliar la escasez de mano de obra, y la inteligencia artificial permite anticipar riesgos y optimizar la toma de decisiones. La cuestión ya no es si tendrán impacto, sino cómo hacerlas rentables y adaptarlas a la realidad del terreno.

Una de las novedades son los Vinitech Games. ¿Qué objetivo persiguen?

Nacen de una convicción sencilla: detrás de cada innovación y de cada desafío hay, ante todo, hombres y mujeres profesionales del sector. Queríamos poner de relieve unas competencias operativas «a menudo poco visibles, pero esenciales» para el funcionamiento de las explotaciones.

Las pruebas de poda virtual, conducción de tractor, coctelería o rodamiento de barriles permiten poner en valor la excelencia técnica y fomentar la unión del sector. Además, al abrirlas a estudiantes y profesionales, son una herramienta magnífica para acercar a las generaciones y reforzar el atractivo de estos oficios.

El programa aborda también los vinos de baja o nula graduación y otras nuevas tendencias de consumo. ¿Qué oportunidades representan para las bodegas?

Las expectativas de los consumidores están evolucionando. Las nuevas generaciones buscan mayor diversidad, moderación, personalización y experiencias. Los productos No-Low, las bebidas efervescentes, los cócteles a base de vino y otras nuevas expresiones enológicas amplían la oferta y complementan las categorías tradicionales.

No se trata de contraponer estas categorías al vino tradicional, sino de responder a diferentes momentos de consumo. Para las bodegas, esto supone oportunidades de diversificación y creación de valor que conviene aprovechar.

«Una feria internacional
debe ser, además de un lugar para los negocios,
un espacio de inspiración, prospección,
formación y creación de contactos»

El cambio climático será otro de los grandes ejes del salón. ¿Qué soluciones podrán encontrar los visitantes?

La resiliencia climática será uno de los ejes centrales de la edición de 2026. Se presentarán soluciones relacionadas con la gestión del agua, los equipos de precisión, el biocontrol, la agroecología y las estrategias de adaptación varietal. También se celebrarán la Cumbre de Agroecología y conferencias sobre programas de investigación como Vitilience.

El objetivo es demostrar que «no existe una solución única», sino una combinación de enfoques técnicos, agronómicos y económicos para hacer las explotaciones más resistentes frente a las adversidades climáticas.

Vinitech-Sifel reunirá a empresas consolidadas y al mayor Start-up Village de su historia. ¿Qué papel desempeñan las startups?

Las startups desempeñan un papel fundamental, porque aportan nuevos enfoques y una gran capacidad de innovación, especialmente en ámbitos como los datos, la inteligencia artificial, la robótica, la trazabilidad y los servicios digitales.

Su verdadero valor está también en su capacidad para colaborar con todo el ecosistema: viticultores, cooperativas, centros de investigación, empresas industriales y distribuidores. Con el mayor Village Startup de nuestra historia queremos dar visibilidad a estas empresas que están acelerando la transformación del sector.

«Hoy los profesionales buscan
información fiable, experiencias compartidas,
análisis de mercado y el intercambio de ideas
con sus homólogos para fundamentar sus decisiones»

El salón cuenta con un importante perfil internacional. ¿Qué oportunidades identifica para las empresas que buscan crecer en el exterior?

Los grandes países productores comparten retos relacionados con la competitividad, la adaptación al cambio climático y la evolución de la demanda. Al mismo tiempo, algunos países tradicionalmente centrados en la distribución nacional están ganando presencia internacional y avanzando en la modernización y mecanización de sus viñedos y bodegas.

En este contexto, Vinitech-Sifel actúa como «una plataforma internacional de intercambio y desarrollo», conectando a proveedores con compradores y socios procedentes de 70 países y facilitando nuevas oportunidades comerciales.

«Las startups desempeñan
un papel fundamental,
porque aportan nuevos enfoques
y una gran capacidad de innovación»

Después de 25 ediciones, ¿cómo ha evolucionado Vinitech-Sifel y qué esperan hoy los profesionales de una feria internacional?

En sus inicios, los visitantes acudían principalmente para descubrir maquinaria y reunirse con proveedores. Hoy buscan información fiable, experiencias compartidas, análisis de mercado y el intercambio de ideas con sus homólogos» para fundamentar sus decisiones.

Por eso, una feria internacional debe ser, además de un lugar para los negocios, un espacio de inspiración, prospección, formación y creación de contactos. Nuestra ambición es actuar como un acelerador de decisiones, donde converjan soluciones, conocimiento y experiencias.

Si tuviera que resumir en una idea el mensaje de esta edición, ¿cuál sería?

Durante tres días, un visitante puede comparar cientos de soluciones, asistir a más de 70 conferencias y contrastar experiencias prácticas. Esto le permite reunir en poco tiempo información que, de otro modo, podría llevarle meses recopilar, algo especialmente importante «en un contexto en el que cada inversión cuenta».

Esta edición de 2026 es una invitación a pasar a la acción, compartir experiencias, descubrir innovaciones útiles y transformar los desafíos en oportunidades. Ese es el sentido de nuestro nuevo lema: ‘Comprometidos a afrontar los desafíos’.