Javier Pascual durante la ponencia ‘Alianza estratégica, ADN exportador: Esencia Rioja’
El Descorche de La Prensa del Rioja
Texto: Javier Pascual

 

La orientación comercial exportadora y el espíritu colaborativo constituyen dos elementos identitarios que han caracterizado tradicionalmente al sector bodeguero en Rioja y han impulsado la creación de organizaciones cuyo papel en la vertebración del sector ha contribuido decisivamente al superior desarrollo de la vitivinicultura riojana y a la valorización de sus vinos. Algo que, en definitiva, ha resultado esencial para que la región se convirtiera en líder de la vitivinicultura española. Son algunas de las conclusiones del estudio histórico sobre la evolución del asociacionismo bodeguero en Rioja que tuve la oportunidad de presentar en la jornada celebrada por la Asociación de Exportadores Vitivinícolas ‘Esencia Rioja’ (antes ‘Grupo Rioja’) el pasado mes de mayo y que ha servido de referencia para la renovación de la imagen de la principal organización empresarial del sector. Una organización que actualmente representa de forma paradigmática la tradición asociativa de las bodegas de Rioja y su carácter eminentemente exportador. Su presidenta, Raquel Pérez Cuevas, asumió que “es nuestra obligación proteger y mejorar el legado que nos han confiado las generaciones anteriores para transmitirlo”.

Como puede deducirse de la investigación realizada, la Asociación de Exportadores ‘Esencia Rioja’ es actualmente depositaria de un legado histórico que se remonta a 120 años, el último eslabón de una ‘línea sucesoria’ de asociaciones de bodegas que tuvo su primer hito con la fundación del ‘Sindicato de Exportadores de vinos de la Rioja’ en 1907. En dicha ‘línea sucesoria’ destacamos en primer lugar el carácter exportador de las empresas bodegueras riojanas como el denominador común más significativo de las organizaciones que se han sucedido desde 1907. Un elemento identitario capaz de alinear voluntades para una mejor defensa de los intereses individuales y colectivos en lo que hemos denominado “el largo camino hacia la creación de valor”. En segundo lugar, la coincidencia en fines y objetivos que ponen de manifiesto los estatutos de las asociaciones que se han sucedido en el tiempo marcan con claridad una línea de continuidad en la que resaltan la voluntad de garantizar la calidad y el origen, las inversiones en promoción y el papel de representación institucional y defensa colectiva de los intereses del sector. La identidad de las firmas bodegueras que han integrado las sucesivas asociaciones en cada periodo histórico y la diversidad de su tipología ha sido otro factor decisivo para establecer la ‘línea sucesoria’. Por último, el papel de liderazgo en el desarrollo de la DOCa Rioja y su gobernanza es otro nexo común incontestable, ya que estas asociaciones han representado los intereses de una amplia mayoría del sector bodeguero y han impulsado las estrategias que han configurado el modelo de Rioja como generador de riqueza.

La nueva etapa iniciada ahora por la Asociación de Exportadores ‘Esencia Rioja’ representa el punto y seguido de una tradición asociativa que evidencia la capacidad demostrada históricamente por el sector vitivinícola riojano para organizarse y actuar colectivamente. Las inquietudes que en estos últimos años han podido apreciarse entre un amplio número de productores-comercializadores por establecer nuevas alianzas y asociarse para actuar conjuntamente son signo inequívoco de la vitalidad que mantiene el sector y el sentido de responsabilidad que van asumiendo las nuevas generaciones para participar en la gobernanza de la Denominación y diseñar su futuro.

 

Publicado en el nº 255 de La Prensa del Rioja

La Prensa del Rioja – 255