Un panel de 134 catadores respalda una añada del Centenario marcada por el rigor del sistema de cata y la alta calidad de los vinos, con blancos frescos y aromáticos y tintos complejos y estructurados
Un total de 2.176 muestras de vino analizadas, evaluadas por un panel de 134 profesionales, respaldan la calificación de “Excelente” otorgada a la cosecha 2025 por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja.
El proceso de evaluación se apoya en un sistema reglado en el que cada muestra es catada por cinco jueces en condiciones de cata ciega, garantizando así la objetividad del resultado. El sistema de calificación de añada en Rioja es de los más rigurosos que existen, en línea con el elevado nivel de exigencia que la DOCa aplica a sus procesos de certificación.
Cada una de las muestras de vino es catada por cinco jueces, lo que supone emitir cerca de 11.000 valoraciones sensoriales. El objetivo último es garantizar la máxima autenticidad a consumidores y profesionales. Este modelo combina análisis técnicos y sensoriales con el objetivo de asegurar la autenticidad de la calificación final.
Perfil de los vinos de la añada 2025
En línea con el informe técnico del Consejo Regulador, la directora técnica de la DOCa Rioja, Alejandra Rubio, ha destacado el perfil de calidad de los vinos de esta cosecha: “Estamos ante vinos de cualidades positivas muy notorias, destacando entre los jóvenes su gran calidad, frescura e identidad de los territorios y diversidad de Rioja; además de presentar un elevado potencial de envejecimiento”.
Así, la añada presenta un perfil diferenciado por tipologías. En los blancos y rosados, predominan vinos limpios y frescos que destacan por su carácter aromático y floral. Asimismo, presentan una acidez bien integrada y una buena estructura en boca, consolidando la evolución positiva de estas categorías en las últimas campañas.
Por su parte, los tintos muestran un notable equilibrio y una mayor estructura que en años anteriores. A ello se suma una elevada complejidad aromática, con protagonismo de la fruta roja y una amplia gama de aromas positivos. Asimismo, registran niveles altos de polifenoles e intensidad colorante, características propias de añadas excepcionales, junto a un destacado potencial de envejecimiento.
Balance de la campaña 2025
El Consejo Regulador ha realizado también el balance de la campaña 2025, marcada por una singularidad climática y un contexto sanitario exigente.
El ciclo estuvo condicionado por precipitaciones superiores a lo habitual en primavera y durante la floración, lo que generó una presión significativa de mildiu y obligó a intensificar los trabajos en viñedo. Pese a ello, el sector logró controlar la enfermedad, aunque con impacto en los rendimientos, que se situaron en niveles bajos en algunas zonas.
Alejandra Rubio ha subrayado que la cosecha refleja el equilibrio entre dificultad y conocimiento técnico del sector, destacando la capacidad de adaptación del viñedo riojano ante condiciones cada vez más variables e impredecibles.
La campaña ha estado marcada por una adversidad inicial, pero con una resolución positiva del ciclo gracias a la mejora de las condiciones meteorológicas en la fase final y al alto nivel de profesionalización del sector.
La evolución posterior permitió una fase final favorable, con condiciones que facilitaron una maduración óptima y una vendimia escalonada y selectiva, con uvas en excelente estado sanitario.
El broche al año del Centenario
El Pleno del Consejo Regulador ratificó este viernes la calificación, por la que la vendimia de 2025, conocida como la “añada del Centenario”, se sitúa en la máxima categoría del sistema de Rioja. La calificación de “Excelente” pone el broche al año del Centenario de la DOCa Rioja y consolida una vendimia caracterizada por la complejidad climática y la elevada calidad final de los vinos.












