La modificación normativa entra en vigor tras su publicación en el BOE y elimina la exigencia de disponer de 225 hectolitros de vino en proceso de envejecimiento y un mínimo de 50 barricas
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha dado respaldo normativo a la modificación impulsada por la DOCa Rioja para flexibilizar los requisitos de las bodegas criadoras, una medida que entra en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La reforma, aprobada previamente por unanimidad por el Pleno del Consejo Regulador el pasado 24 de julio, elimina la obligación de disponer de unas existencias mínimas de 225 hectolitros de vino en proceso de envejecimiento, de los que al menos la mitad debían estar contenidos en un mínimo de 50 barricas, para obtener esta consideración y elaborar vinos con las menciones Crianza, Reserva y Gran Reserva.
La entrada en vigor se produce mediante la Resolución de 7 de octubre de 2026, de la Dirección General de Alimentación, publicada en el BOE, que da efectividad a la modificación del Pliego de Condiciones y de los Estatutos de la denominación.
Facilitar el acceso a nuevos proyectos
La medida se enmarca en el eje «Servicio al Inscrito» de la Agenda Somos Rioja y responde al objetivo de adaptar el marco normativo a las necesidades actuales del sector vitivinícola. Con esta modificación, la DOCa Rioja busca facilitar la actividad de viticultores y bodegas, especialmente de pequeños proyectos, nuevos operadores y jóvenes elaboradores.
La eliminación de los mínimos de existencias y de capacidad de almacenamiento en barricas pretende reducir las barreras de entrada para iniciativas de menor dimensión, favorecer el emprendimiento y contribuir al relevo generacional. De este modo, los operadores podrán acceder a la consideración de bodega criadora sin tener que cumplir los umbrales mínimos de volumen y número de barricas que establecía hasta ahora la normativa.
La reforma se integra en la estrategia de la denominación para dotar al sector de herramientas que refuercen su competitividad y favorezcan su adaptación a la evolución de los modelos de negocio y de las necesidades de los profesionales inscritos.
Sin cambios en los requisitos de calidad
La flexibilización afecta a las condiciones exigidas para obtener la consideración de bodega criadora, pero no modifica, según la información facilitada por la denominación, las exigencias de calidad que distinguen a los vinos de Rioja.
La medida mantiene así el objetivo de compatibilizar una mayor flexibilidad operativa para las bodegas con la preservación de los estándares de calidad asociados a las menciones Crianza, Reserva y Gran Reserva.
El Consejo Regulador informará próximamente a las bodegas sobre la aplicación de la nueva normativa.













