La revisión de las cuentas eleva las pérdidas de 2025 hasta los 8,6 millones de euros, mientras la entrada de Vintae marca el inicio de un nuevo proyecto empresarial
Bodegas Riojanas ha presentado las cuentas reformuladas del ejercicio 2025, las primeras tras la entrada de Vintae como accionista mayoritario y la renovación del Consejo de Administración. La revisión de los estados financieros eleva las pérdidas consolidadas hasta los 8,6 millones de euros, después de incorporar más de cuatro millones de euros en ajustes correspondientes al segundo semestre de 2025 que, según el nuevo órgano de gobierno, no habían sido reflejados anteriormente.
La reformulación supone el punto de partida de la nueva etapa iniciada tras el proceso de reestructuración aprobado por los acreedores y avalado judicialmente. El objetivo del nuevo equipo gestor pasa por presentar una imagen fiel de la situación económica de la compañía y construir el plan de recuperación sobre unas cuentas completamente saneadas.
La bodega cerró 2025 con una facturación de 13,54 millones de euros, un 15,8% inferior a la del ejercicio anterior. El margen bruto descendió hasta los 4,22 millones de euros, afectado principalmente por los ajustes de valoración de existencias incorporados en la revisión contable. A pesar del retroceso, el negocio mantiene un marcado posicionamiento en la gama alta, ya que los vinos reserva y gran reserva representan el 67% de las ventas de la compañía, muy por encima del peso que esta categoría tiene en el conjunto de la Denominación de Origen Calificada Rioja.
Una empresa recapitalizada para afrontar la recuperación
La publicación de estas cuentas llega apenas unas semanas después de culminar el proceso de reestructuración que ha dado entrada a Vintae, a través de Gevisa Wine Capital, como propietario del 90% del capital social.
La operación ha supuesto una inyección de 12 millones de euros destinada a cancelar la deuda financiera, a la que se suma una línea adicional de financiación de hasta cinco millones de euros para respaldar el desarrollo de la nueva etapa empresarial.
Desde su nombramiento el pasado 15 de julio, el nuevo Consejo de Administración, presidido por Richi Arambarri, trabaja en la normalización de las operaciones con clientes y proveedores, la actualización de las obligaciones fiscales y regulatorias y la implantación de un nuevo modelo de gestión orientado a garantizar la viabilidad de la histórica firma riojana.
Entre las primeras decisiones adoptadas destaca el compromiso de los nuevos consejeros de no percibir remuneración mientras la compañía mantenga resultados negativos y hasta alcanzar una situación de sostenibilidad financiera.
Recuperar el prestigio histórico
Más allá del saneamiento financiero, la estrategia de Vintae pasa por recuperar el posicionamiento histórico de Bodegas Riojanas como una de las referencias clásicas de Rioja.
El grupo pretende reforzar el valor de las marcas, recuperar presencia en los mercados nacional e internacional y poner en valor tanto el patrimonio vitivinícola como el legado comercial de una de las bodegas centenarias de la denominación.
La integración también supone un importante movimiento dentro del mapa empresarial del vino español. Con esta operación, Vintae incorpora a su estructura Bodegas Riojanas, Torreduero, Viore y la participación mayoritaria en Veiga Naúm, consolidando un grupo que en 2025 alcanzó una facturación de 44,6 millones de euros y comercializa sus vinos en más de 70 países.
Aunque las cifras de 2025 reflejan uno de los ejercicios más difíciles de la historia reciente de Bodegas Riojanas, la publicación de unas cuentas revisadas y la recapitalización de la compañía marcan el cierre de una etapa marcada por la crisis financiera y el inicio de un proceso de recuperación que ahora deberá trasladarse a los resultados del negocio.












