Gemma y Paula, segunda generación, afrontan el futuro con respeto al legado familiar, apostando por la evolución de la marca e incorporando un nuevo miembro en la dirección técnica
Bodegas David Moreno inicia una nueva etapa marcada por la evolución generacional, la actualización de su imagen y el refuerzo de su equipo técnico, manteniendo intactos los valores que han definido su trayectoria.
La bodega, ubicada en el singular entorno del Alto Najerilla, avanza bajo el liderazgo compartido de Gemma y Paula Moreno, hijas del fundador, quienes continúan el legado de David Moreno con una visión renovada. Ambas asumen el reto de proyectar la marca hacia el futuro sin renunciar al principio que ha guiado a la familia durante décadas: el arraigo a la tierra.
Esta transición generacional supone una evolución natural en la que la experiencia del fundador se combina con el enfoque dinámico de la nueva generación. El objetivo es preservar la identidad de una bodega profundamente vinculada a su entorno y reconocida también por su cercanía con los visitantes, consolidando así su carácter familiar.
En paralelo, Bodegas David Moreno ha decidido actualizar la imagen de sus vinos. En un contexto de creciente competitividad internacional, la firma apuesta por una estética más acorde a las demandas actuales del mercado, sin alterar la esencia de sus elaboraciones. “Nuestros vinos no cambian por dentro; su calidad y carácter siguen siendo los mismos. Lo que hacemos es vestirlos con una imagen que haga justicia a su excelencia”, señala la familia.
A esta nueva etapa se suma la incorporación del ingeniero agrícola y enólogo Alberto Anguiano, quien se integra en el departamento técnico para trabajar estrechamente con la familia. Con experiencia en distintas denominaciones de origen como Rioja, Ribera del Duero y Rueda, Anguiano aportará precisión y conocimiento a los procesos de elaboración.
Su colaboración directa con David, Gemma y Paula permitirá combinar la tradición acumulada durante décadas con una visión técnica ampliada. El propósito es claro: mantener el alma de los vinos de la bodega, al tiempo que se perfeccionan aspectos que permitan destacar en un mercado cada vez más exigente.
Fundada en 1981 a partir del sueño personal de David Moreno, la bodega ha destacado desde sus inicios por su enfoque cercano, su apuesta por el enoturismo y su compromiso con el entorno de Badarán. Hoy, más de cuatro décadas después, la familia Moreno continúa impulsando su evolución, reafirmando su posición en el sector sin perder de vista las raíces que han definido su identidad.












