El salón reunirá en febrero al sector vitivinícola para reforzar su posicionamiento, en un momento en el que, según su presidente Javier Pagés, “el vino español ya tiene la calidad y debe dar el salto a la marca global”.

Del 2 al 4 de febrero de 2026, el recinto Montjuïc de Fira de Barcelona volverá a convertirse en el principal punto de encuentro del negocio vinícola español e internacional con una nueva edición de Barcelona Wine Week (BWW), el salón de referencia del vino español de calidad. El certamen reunirá a más de 1.000 bodegas de toda España, procedentes de más de 85 Denominaciones de Origen, entre ellas de la DOCa Rioja, y sellos de calidad, con el objetivo de reforzar el posicionamiento internacional del sector y generar nuevas oportunidades comerciales en un contexto global cambiante.

Según su presidente, Javier Pagés, el sector se encuentra en un momento clave: “El vino español ya tiene la calidad; ahora es el momento de dar el salto definitivo hacia la construcción de una marca global sólida y reconocible”.

El estancamiento del consumo tradicional de vino en algunos mercados maduros ha impulsado al sector a replantear sus estrategias. Tal como explica Pagés, la clave está en anticiparse a las nuevas demandas del consumidor, cada vez más orientadas hacia la calidad, la autenticidad, la sostenibilidad y la salud.

“El consumidor actual valora el origen, la historia que hay detrás del vino y busca productos que emocionen y generen una experiencia singular. Además, es fundamental diversificar la oferta, potenciando categorías en crecimiento como los blancos, rosados y espumosos, y apostando por una comunicación moderna, tanto en canales tradicionales como digitales”, señala el presidente de BWW.

Conectar con nuevas generaciones

Barcelona Wine Week se ha consolidado como un escaparate de las transformaciones que vive el sector, especialmente en su conexión con los consumidores más jóvenes, que muestran patrones de consumo diferentes y mayor afinidad con bebidas alternativas.

“Muchas de las tendencias actuales provienen de los jóvenes: buscan vinos más ligeros, se preocupan por la sostenibilidad y la salud, y utilizan canales digitales para informarse y comprar. Conectar con ellos no es una opción, es una necesidad para garantizar el futuro del sector”, afirma Pagés.

La edición 2026 prevé la asistencia de más de 800 compradores internacionales procedentes de mercados estratégicos. Para Pagés, el interés internacional es un reflejo del momento que vive el vino español: “El vino español ha dejado de ser una alternativa para convertirse en una categoría imprescindible para cualquier importador serio. Barcelona Wine Week es hoy una cita obligada para descubrir una oferta excelente, profesional y diversa, en un momento del año clave para planificar y cerrar acuerdos estratégicos”.

En un contexto marcado por los aranceles de Estados Unidos a las exportaciones de vino, el salón refuerza su papel como herramienta de diversificación de mercados y de resiliencia sectorial. “Estados Unidos es un mercado estratégico para los vinos de alto valor añadido, pero no podemos depender de un solo destino. BWW facilita el acceso a nuevas geografías y refuerza la presencia internacional de nuestras bodegas”, destaca Pagés.

El factor humano, eje temático

Bajo el lema “El factor humano, un legado a preservar”, Barcelona Wine Week 2026 pondrá el foco en el legado histórico y familiar del sector vitivinícola español. El certamen rendirá homenaje a generaciones de viticultores y enólogos que han construido la identidad del vino español, dando voz a sagas bodegueras como Torres, Vega Sicilia, Gramona, Artadi o José Pariente, entre otras.

“El vino es una expresión cultural: nace de la tierra, pero también de las personas. El factor humano es esencial para dotarlo de identidad, emoción y autenticidad. Como las viñas, una marca necesita tiempo, cuidado y coherencia para desarrollarse”, subraya Pagés.

Un programa de alto nivel internacional

El salón contará con un completo programa de conferencias, mesas redondas y catas, abordando las grandes tendencias del sector: alternativas al mercado estadounidense, inteligencia artificial aplicada al vino, evolución de la prescripción vinícola y nuevos modelos de consumo.

Entre los grandes atractivos destaca la participación, por primera vez en BWW, de Jancis Robinson, crítica británica del Financial Times y una de las voces más influyentes del mundo del vino, que dirigirá la cata “Tradición e innovación: del pasado al presente”.

Asimismo, el evento reunirá a 8 Master of Wine, reconocidos enólogos internacionales y rendirá homenaje póstumo a Victoria Ibáñez, vicepresidenta de la Asociación Catalana de Sommeliers.

Como novedad destacada, BWW 2026 acogerá una jornada específica dedicada a vinos y bebidas no/low alcohol, analizando su potencial de crecimiento, los retos técnicos de elaboración y el perfil de un consumidor cada vez más orientado hacia estilos de vida saludables, sin renunciar a experiencias premium.

Durante el salón también se presentarán las conclusiones del estudio “Hábitos de consumo en el sector del vino”, elaborado por Alimarket, basado en 1.500 entrevistas a consumidores españoles, que ofrecerá una radiografía actualizada del mercado, el impacto de la sostenibilidad, la digitalización y el papel creciente de los públicos jóvenes.

Barcelona Wine Week 2026 prevé superar los 25.000 visitantes profesionales, un 20% internacionales, y la celebración de más de 13.500 reuniones de negocio. Para Javier Pagés, el valor del salón va más allá de una feria comercial: “BWW no es solo un punto de encuentro; es una herramienta estratégica para proyectar una imagen sólida y coherente del vino español, detectar áreas de mejora y aprender de los mejores. Es el lugar donde el sector se une para competir al más alto nivel internacional”.