Olarra Gran Reserva 2011

Con motivo de la celebración de sus 50 años, Bodegas Olarra ha querido homenajear a su origen con el relanzamiento de la marca Olarra a través de un Gran Reserva 2011, para el que se han recuperado los procedimientos de elaboración de los años 70. Es un vino de corte clásico, de larga crianza, con una excelente acidez y mínima extracción, capaz de mejorar y potenciar todas sus cualidades durante décadas en botella.

Olarra Gran Reserva 2011 es una edición limitada de 12.385 botellas de un vino en el que desde el viñedo hasta la crianza en bodega, se han seguido los pasos tradicionales de ese origen “donde las formas de hacer no se medían por el tiempo empleado sino por las ganas de crear vinos únicos”, según explica la bodega en una nota.

Su uva procede de la excelente cosecha de 2011, “de la selección de viñedo que, año tras año, había venido demostrando un comportamiento muy contrastado. Viñas viejas plantadas sobre suelos pobres de producción moderada y muy regular, en las que se encontraban entreveradas entre los tempranillos, cepas de mazuelo, garnacha y viura, entre otras, ya que en esa década se acostumbraba a realizar la mezcla ya en la viña en lugar de hacerlo en la bodega”.

En su elaboración, “los encubados se redujeron sensiblemente con el fin de primar la viveza del vino sobre la intensidad, la finura del paladar sobre su potencia, y la solidez sobre el peso en boca. Se vuelve de esta manera a los descubes en caliente y los finales de fermentación en ausencia de orujas. Ya en su crianza, se realiza conjugación en la utilización de diferentes barricas en los años posteriores, consiguiendo evitar un excesivo peso de las notas de crianza sobre los aromas primarios y de fermentación”.