
La elaboradora de Rioja Alavesa, Carmen F. Uriarte, y otros representantes de la nueva generación muestran en la BWW cómo la herencia familiar se transforma en proyectos propios en la ponencia organizada por EDA Drinks & Wine Campus
La ponencia y cata “De viticultores a elaboradores: el salto de una nueva generación del vino”, organizada por EDA Drinks & Wine Campus en el marco de la Barcelona Wine Week (BWW), puso de manifiesto cómo el relevo generacional está redefiniendo el panorama vitivinícola español mediante proyectos personales profundamente vinculados al territorio y al legado familiar.
En el encuentro participó Carmen F. Uriarte, bodeguera de Rioja Alavesa, como ejemplo del proceso de transformación del viñedo familiar hacia un proyecto vitivinícola con identidad propia. Durante su intervención, destacó la importancia de la transmisión de conocimiento intergeneracional en Rioja Alavesa, señalando que “el trasvase de conocimiento ha sido fundamental para mi desarrollo profesional; en mi caso, la ayuda de Txutxi Muro, elaborador histórico en Rioja Alavesa, ha sido determinante”. Su testimonio puso de relieve el valor del acompañamiento técnico y humano en territorios con fuerte tradición vitivinícola, donde el saber acumulado se convierte en un activo estratégico para la creación de vinos con personalidad y arraigo.
Junto a ella, intervinieron David Villamiel (A pie de Tierra, Méntrida), Martí Torrallardona (La Fita Vins Personals, Penedès) y Sara Valencia (Casa Genara, Navarra), quienes compartieron trayectorias marcadas por el retorno al medio rural, la recuperación de viñas históricas y la reinterpretación del patrimonio vitícola desde una perspectiva contemporánea. Villamiel destacó la dimensión emocional del relevo generacional, Torrallardona enfatizó la revalorización de pequeñas bodegas con proyectos auténticos y coherentes, y Valencia aportó una visión centrada en el retorno del talento joven al medio rural, reivindicando el viñedo como espacio de desarrollo profesional y vital.
La sesión estuvo moderada por la periodista, formadora y traductora Yolanda Ortiz de Arri, quien contextualizó estas experiencias dentro de una viticultura históricamente anónima que hoy comienza a visibilizarse a través de proyectos propios.
Con esta iniciativa, EDA Drinks & Wine Campus refuerza su posicionamiento como referente en educación vitivinícola avanzada y transferencia de conocimiento, alineando su actividad formativa con los grandes retos del sector: el relevo generacional, la sostenibilidad y la excelencia. La sesión evidenció el papel clave del talento joven como motor de innovación y renovación del modelo vitivinícola, así como la necesidad de estructuras educativas que acompañen este proceso.










