Eustaquio Uzqueda ha colaborado con La Prensa del Rioja desde 1990 y ha trabajado en la industria auxiliar del vino.
Texto: Javier Pascual Corral, consejero fundador de La Prensa del Rioja.
La exposición ‘Una mirada a La Rioja’ nos ofrece una visión tan abrumadora de la producción artística generada por Eustaquio Uzqueda Prado en algo más de medio siglo, que explica por sí sola el merecido reconocimiento que supone su inclusión por parte de la Fundación Caja Rioja en el selecto club de ‘NUESTROS REFERENTES’. La gran labor divulgadora que ha desempeñado su mirada artística sobre La Rioja es una mirada que contagia el orgullo de ser de una tierra con nombre de vino. Exposición a exposición, libro a libro, lámina a lámina, ha apuntalado su condición de artista esencial para su tierra, La Rioja, y para su ciudad, Logroño, consiguiendo algo tan difícil como ‘ser profeta en su tierra’.
Vino y paisaje urbano son las dos temáticas que se disputan el protagonismo de la creación artística de Uzqueda. Su vinculación profesional y artística al mundo del vino ha quedado plasmada con frecuencia en las páginas de La Prensa del Rioja y en casi todos los libros que hemos editado sobre esta temática, como ‘Historia del vino de Rioja’ (1991), ‘El vino de Rioja’ (2003) y ‘El Rioja en sus etiquetas’ (2023). A lo largo de los años, Uzqueda ha dejado un reguero casi infinito de pequeñas obras artísticas relacionadas con la vitivinicultura y reproducidas en cientos de carteles, revistas, catálogos, almanaques, etiquetas, estuches para vino y un sinfín de soportes.
Para el gerente de Fundación Caja Rioja, Carlos Fuentes, “es difícil entender la historia del arte de La Rioja en el último medio siglo sin la figura de este artista polifacético, logroñés de pro, que lo ha hecho casi todo en el arte -litografías, grabados, serigrafías, acuarelas, óleos, aguadas, acrílicos, vidrieras, ilustraciones de libros, galardones, murales, esculturas, dibujos para monedas, prototipos de escultura pública, fotografías, calzado icónico, catálogos, almanaques, etiquetas de vino, logotipos para entidades y empresas…”. Y concluye afirmando que “Taquio es, fundamentalmente, un artista riojano con una pincelada propia, que conoce y admira su tierra con orgullo, como se evidencia en las series sobre el Camino de Santiago, las iglesias y ermitas dedicadas a San Millán de la Cogolla, las fachadas de Logroño y las uvas en ese mar de viñas que es La Rioja”.
Por mi parte, en la presentación del catálogo de la exposición, que he tenido el honor de firmar, concluyo que “por abrumador que parezca el despliegue de obras, estilos, temáticas e incluso disciplinas artísticas por las que Uzqueda ha transitado, su principal fortaleza como artista radica precisamente en estar indisociablemente vinculado a su tierra, a su cultura y a sus gentes, más allá de sus dotes artísticas”. Es, sobre todo, un ejemplo de dinamismo, de saber ser y estar. Su visión y su implicación en el mundo del arte trasciende con mucho a obras y técnicas. Si por algo ha destacado Uzqueda en toda su trayectoria es por haber asumido el papel de ‘promotor’ de proyectos artísticos vinculados siempre de una u otra forma a la difusión de los valores culturales de su tierra y compartidos generosamente con sus colegas. Proyectos colectivos tan significativos como Arte y Cultura del Vino de Rioja en 1995, San Millán Patrimonio de la Humanidad en 1997 y La Rioja Inabarcable en 1919, promovidos con nuestro recordado José Antonio Aguado y compartidos con más de medio centenar de artistas riojanos.
Una pequeña muestra de esta ingente obra es lo que puede verse en el Centro Fundación Caja Rioja La Merced hasta el 18 de abril, de lunes a sábado, de 18 a 21 horas.












