La edición celebrada en Valladolid reúne a más de 4.700 profesionales, 130 empresas expositoras y una intensa agenda de jornadas técnicas centradas en los retos del sector vitivinícola
Las ferias Agrovid y Salón Ibérico de Equipamiento para Bodegas (SIEB), celebradas a finales de enero en la Feria de Valladolid, han cerrado su última edición con la asistencia de 4.723 visitantes profesionales, lo que supone un incremento del cinco por ciento respecto a la convocatoria celebrada en marzo de 2024. El perfil técnico y especializado de los asistentes confirma la consolidación de ambos certámenes como espacios clave para el negocio, la innovación y el análisis estratégico del sector vitivinícola.
La edición de 2026 ha reunido a más de 130 empresas procedentes de España, Portugal, Italia y Bélgica, distribuidas en una superficie expositiva de 8.000 metros cuadrados, y ha contado con una intensa agenda de actividades profesionales. A lo largo de las tres jornadas se celebraron más de doce mesas redondas y encuentros técnicos en los que se abordaron cuestiones como la protección de suelos, el comportamiento de variedades minoritarias, experiencias productivas en diferentes climas, las tendencias de los vinos del futuro y el impacto de la nueva normativa europea.
El director general de Feria de Valladolid, Alberto Alonso, ha señalado que la valoración global del certamen debe contextualizarse teniendo en cuenta la menor afluencia registrada en la última jornada. “El jueves 29 coincidió con una protesta masiva de las organizaciones agrarias contra el acuerdo con Mercosur, lo que redujo de forma notable la asistencia. Aun así, Agrovid y SIEB han recuperado plenamente su lugar tanto en el calendario ferial como en la agenda de los profesionales del sector”, ha afirmado.
Desde la organización se destaca la elevada actividad comercial y divulgativa desarrollada durante el certamen, así como el interés mostrado por los profesionales en la presentación de novedades tecnológicas y en el debate sobre los principales retos que afronta la vitivinicultura a corto y medio plazo.

Agrovid y SIEB contaron además con una amplia representación institucional. Entre las autoridades que visitaron las ferias se encontraban la consejera de Agricultura de la Junta de Castilla y León, María González Corral; el alcalde de Valladolid y presidente del Consorcio de la Institución Ferial, Jesús Julio Carnero; el presidente del Comité Ejecutivo de la Feria de Valladolid, Víctor Caramanzana; y el vicepresidente de la Diputación de Valladolid, Víctor Alonso Monge, junto a representantes de administraciones públicas y organizaciones empresariales.
El peso económico del sector vitivinícola
En el marco de Agrovid y SIEB también se puso de relieve la importancia socioeconómica del sector vitivinícola en España. Según datos de la Interprofesional del Vino de España, el Valor Agregado Bruto del sector alcanza los 22.350 millones de euros, lo que representa el 1,6 por ciento del PIB nacional.
España se mantiene como el país con mayor superficie de viñedo del mundo, con una media de 924.000 hectáreas en el periodo 2019-2024, equivalente al 13 por ciento del viñedo mundial. Lidera igualmente la superficie dedicada a viñedo ecológico, con 166.000 hectáreas, y la cadena de valor del sector contribuye a generar y mantener más de 386.000 empleos.
El viñedo de secano sigue siendo mayoritario, con el 67 por ciento de la superficie total, porcentaje que se eleva hasta el 86 por ciento en Castilla y León. Navarra, Baleares y la Comunitat Valenciana concentran los mayores porcentajes de viñedo de regadío. En cuanto al cultivo ecológico, Cataluña y Baleares superan ya el 50 por ciento de su superficie total, mientras que Murcia alcanza el 46 por ciento. Castilla y León y Castilla-La Mancha representan el 15,7 y el 17,3 por ciento, respectivamente.
El sector presenta una elevada atomización: el registro nacional de viticultores alcanza las 532.000 personas y solo el cuatro por ciento de las explotaciones supera las 10 hectáreas. Esta fragmentación es especialmente acusada en comunidades como Galicia y Castilla y León, frente a País Vasco, Cataluña y Extremadura, donde existe una mayor proporción de explotaciones de mayor tamaño.
En términos productivos, el informe destaca el crecimiento de los vinos blancos, impulsado por la evolución de la demanda, que ya representan el 57 por ciento del total, frente al 43 por ciento correspondiente a tintos y rosados.
Finalmente, el documento recoge la evolución de las inversiones internacionales del sector. Las inversiones españolas en el exterior alcanzaron los 61,1 millones de euros, mientras que la inversión extranjera directa en España se situó en 28,4 millones. En el acumulado de la última década, la cifra asciende a 846 millones de euros, procedentes principalmente de Alemania, Luxemburgo, Reino Unido y Países Bajos.











