
La asamblea de la asociación reelige a su presidente y renueva su Junta Directiva, con Ricardo Fernández como nuevo vicepresidente y Juan Carlos Sancha como portavoz
La asamblea de Bodegas Familiares de Rioja ha renovado por unanimidad la presidencia de Eduardo Hernáiz, que continuará al frente de la asociación durante un nuevo mandato. La nueva Junta Directiva estará integrada por Ricardo Fernández como vicepresidente, Juan Carlos Sancha como portavoz, Pedro Torrecilla como tesorero e Inmaculada Escudero como secretaria.
Asimismo, la asamblea ha designado como vocales a Martina Besga, Mario Entrena, Ana Benés y Manuel Gómez Bernardo, completando así el órgano de dirección para esta nueva etapa.
Eduardo Hernáiz fue elegido presidente de la asociación en 2017 y, desde entonces, la organización ha experimentado un crecimiento significativo, alcanzando en la actualidad las 75 pequeñas y medianas bodegas asociadas.
En este nuevo mandato, la incorporación de Ricardo Fernández como vicepresidente refuerza el relevo generacional dentro de la asociación. Con 29 años, el joven bodeguero representa la continuidad de una nueva generación dentro de Bodegas Abeica, una de las bodegas fundadoras de la asociación en 1991.
En los últimos años, el trabajo de la organización se ha centrado en el impulso de la marca colectiva y en su promoción conjunta en ferias y acciones sectoriales. La asociación destaca que el sector del vino atraviesa un momento complejo que afecta tanto a grandes como a pequeñas bodegas, lo que refuerza la necesidad de visibilizar modelos de producción ligados al territorio.
Desde la entidad se insiste en la importancia de seguir mejorando la calidad de los vinos y en trasladar al consumidor la existencia de una Rioja diversa, formada por pequeñas y medianas empresas profundamente vinculadas a sus pueblos y al viñedo.
Asimismo, la organización defiende la necesidad de políticas estructurales a largo plazo que permitan recuperar el equilibrio entre producción y masa vegetal, frente a medidas coyunturales. En este sentido, recuerdan la importancia de avanzar en estrategias que eviten desequilibrios del pasado y que contribuyan a garantizar la sostenibilidad del sector vitivinícola en la región.











