TIEMPO DE VINOSPor Jorge Solana AguadoDirector de La Prensa del Rioja
Hace mucho tiempo, un compañero de viaje que es amigo, empresario y bodeguero me indicaba que de alguna manera le preocupaba que no hubiese una repercusión de la marca reflejada de forma manifiesta en el negocio a lo largo de los años en una bodega que no tenía una historia mayor de 30 años.
Él, sabiamente, me apuntaba que hoy el consumidor apuesta por marcas que sean llamativas en los lineales de los supermercados. El Conejo de la Suerte, el Novio Intrépido, el Arlequín Verde son marcas figuradas de algo que se identifica como marcas con una imagen llamativa en las etiquetas del vino.
Este vino tiene sus clientes y es parte de unos gustos determinados. Su marketing está basado en una marca llamativa, puntual y de oportunidad, que pronto se sustituirá por otra. No importa, rápidamente este tipo de bodegas crean otra marca igual de llamativa con el mismo líquido dentro. Es la renovación absoluta de la marca, año tras año, no importa consolidar al cliente. Este ni siquiera percibe que está tomando el mismo vino, elaborado de las misma manera, con las mismas variedades.
También comentaba con este amigo que la consolidación de algunas marcas de Rioja en el mercado ha llegado después de muchos años de trabajo, de buen hacer y de confiar en que lo que se estaba haciendo era lo que había que hacer. Su bodega y su marca, con el trabajo bien hecho y la apuesta por la calidad y diferenciación, tendrá una repercusión el día de mañana. Dentro, quizás, de otros 20 años. Querido amigo, nuestros nietos lo verán, disfrutarán y valorarán para recordar el gran trabajo realizado por sus ancestros.
Hoy, considero que Rioja, no es la oportunidad temporal de algunas marcas, es tradición oportuna. La tradición de los vinos conquista ahora el mercado que parece buscar cosas nuevas. La última muestra es el especial crecimiento de la comercialización de los vinos blancos de todos los lugares del mundo y como Rioja, haciendo lo que hacía hace mucho tiempo, ahora con más hectáreas de viñedo, eso sí, conquista con estos productos el mercado.
Rioja demuestra una vez más al mercado nacional y al mercado internacional que lo que cuenta es la calidad y la calidad, asegurada, por precio y todas las categorías, se llama Rioja. Tradición, calidad, diversidad e identidad cuatro conceptos que definen perfectamente lo que hoy y siempre ha sido Rioja. 100 años de manifestar al mundo a través de sus vinos que la tradición es devoción y la devoción es servicio y el servicio especial a la cultura del vino de España se manifiesta en la comercialización de los mejores vinos por todo el mundo.
La tradición de vinos bien hechos, bien estructurados y con matices que hacen diferentes sus propuestas para el consumidor conquistan ahora lo que se identifica como nuevas líneas de comercio dentro del mercado. Es el caso de los blancos. Lo ha puesto de manifiesto nuestro Salón Blancos de Rioja en Madrid. Gracias a todos los que han participado y colaborado en esta edición, ya estamos planificando el II Salón de Blancos de Rioja en Madrid para marzo del 2027.












