El Rioja en los restaurantes

Zoltan Nagy, sumiller de Macarena, explica a La Prensa del Rioja cómo enseña la riqueza de Rioja y conecta con los nuevos gustos de los consumidores de California

Texto: Mirian Terroba
redaccion@laprensadelrioja.com

Macarena ha llevado un pedazo de España a Silicon Valley. En Palo Alto (California), este restaurante ofrece una experiencia que despierta los sentidos a base de tapas, paellas o postres tradicionales que se sirven en un espacio elegante y acogedor, donde el aroma del jamón ibérico recién cortado se mezcla con la calidez de una decoración que evoca un salón europeo. Cada ingrediente refleja la pasión por la gastronomía española auténtica, cuidando cada detalle para transportar al comensal directamente al corazón de España.

En esta experiencia gastronómica al otro lado del charco, el vino no es un accesorio, sino una pieza central, un vehículo para contar historias, transmitir cultura y elevar cada plato, convirtiéndose en un elemento fundamental de la identidad Macarena. La selección incluye referencias tradicionales y contemporáneas, de bodegas con alma, que combinan tradición, innovación y respeto por el viñedo, reflejando la filosofía del restaurante de ofrecer cocina española fiel y de calidad.

Al frente de esta propuesta está Zoltan Nagy, sumiller y general manager, quien combina su experiencia como educador del vino, escritor y comunicador profesional, con su labor de seleccionar y diseñar la carta de vinos del restaurante, aportando una visión internacional que busca hacer accesible y emocionante la cultura vinícola española fuera de España, especialmente en mercados como California. En lo referente al vino de Rioja, afirma que busca mostrar su diversidad y dejar que el vino hable por sí mismo.

En esta entrevista, Zoltan comparte su recorrido en el mundo del vino, cómo ha llevado la cultura del vino español a California y su criterio para seleccionar bodegas auténticas, mostrando por qué Macarena se ha consolidado como un referente del vino y la cocina española en Silicon Valley.

 Pregunta – ¿Cómo llegaste al mundo del vino en general, y a Macarena y California en particular?
Respuesta – Llegué al vino desde la curiosidad y me quedé por la emoción, por su gente y por todo lo que rodea la experiencia de vivir el vino. Viví 15 años en España, concretamente en Barcelona, donde entendí que el vino es cultura, paisaje y tiempo. California llegó después, como un nuevo reto. Necesitaba un cambio donde poder contar esas historias del vino español que aprendí y seguir siendo un embajador de la gastronomía del país, en un mercado global, exigente y muy abierto. Macarena, en poco tiempo, se ha posicionado como uno de los mejores restaurantes españoles de la bahía. Y esto no lo digo yo, sino los números y los clientes que nos visitan.

“Rioja tiene nombre, historia y prestigio,
pero fuera de España hay que explicarla,
contextualizarla y mostrar su diversidad”

P- ¿Cómo es trabajar con vinos españoles —y en particular con Rioja— fuera de España?
R- Confieso que es un privilegio y una responsabilidad al mismo tiempo. Rioja tiene nombre, historia y prestigio, pero fuera de España hay que explicarla, contextualizarla y mostrar su diversidad. Aunque muchos clientes conocen y han tomado alguna vez una copa de Rioja, aquí no basta con el origen: hay que emocionar copa a copa, ya que son clientes muy exigentes.

P- ¿Qué importancia tiene la Denominación de Origen Rioja dentro de la carta de vinos del restaurante?
R- Rioja es una columna vertebral de la carta. Diría que son de las referencias que más tengo. También son los vinos más demandados. Representa equilibrio entre tradición y evolución, algo que conecta muy bien con nuestra identidad y con el tipo de experiencia que queremos ofrecer en Macarena.

P- ¿Qué percepción tienen de Rioja los consumidores californianos y qué estilos son los que mejor funcionan entre vuestros clientes?
R- Muchos clientes llegan pensando en un Rioja clásico, estructurado y con crianza. Esto también creo que tiene que ver con la edad del consumidor. Lo interesante es cuando descubren que Rioja también puede ser fresca, precisa y contemporánea. Tengo vinos de la generación más joven que utilizan Garnacha, por ejemplo, haciendo vinos más actuales y listos para ser consumidos (Oxer, Eduardo Eguren). Los estilos más equilibrados y gastronómicos son los que mejor funcionan, sobre todo si hablamos de armonía entre plato y bebida.

P- ¿Notas un cambio en el interés del consumidor estadounidense hacia estilos más modernos o frescos de Rioja?
R- Claramente. Hay más curiosidad por vinos con menos “maquillaje”, más identidad de viñedo y mayor frescura. Rioja está sabiendo hablar el idioma de esta nueva generación de consumidores, que van llegando poco a poco y que cada vez más se acercan al restaurante para pedir consejo a la hora de elegir el vino. Aquí entra mi trabajo: según su gusto, les ofrezco desde un crianza hasta un gran reserva, pero siempre conociendo el vino y su estilo.

“Muchos clientes llegan pensando
en un Rioja clásico.
Lo interesante es cuando descubren que Rioja
también puede ser fresca, precisa y contemporánea”.

P- ¿Cómo presentas un Rioja a un cliente que no lo conoce o que tiene una idea muy clásica de la denominación?
R- Empiezo por la historia, pero termino en la emoción. No suelo ser técnico a la hora de describir un vino, excepto que sea necesario o el cliente lo pida. Les explico que Rioja no es un estilo único, sino un territorio con muchas voces, variedades de uva y diferentes estilos de vino. Luego dejo que el vino haga el resto, que es lo que realmente importa y por lo que vienen buscando.

P- Para alguien que descubre Rioja por primera vez en EE.UU., ¿qué vino o estilo recomendarías?
R- Por suerte, hay poca gente que nunca haya probado un Rioja. Pero si aún queda alguien que no ha tenido ese privilegio, le recomendaría un Rioja que combine fruta, frescura y elegancia, con una crianza bien integrada. Algo fácil de entender, pero difícil de olvidar, y así engancharle a seguir queriendo más.

P- ¿Qué criterios sigues para seleccionar bodegas y referencias de Rioja para Macarena?
R- Busco autenticidad, coherencia y respeto por el viñedo. Me interesan proyectos con alma, que cuenten algo más allá de la etiqueta; casi siempre acaban siendo proyectos con alma de mujer. Aunque no es fácil encontrar estos vinos de pequeño productor aquí, en la carta tenemos grandes referencias, desde El Castillo Ygay de Murrieta hasta Prado Enea de la familia Muga (con verticales de diferentes añadas), así como un magnífico Viña Pomal Reserva 2018 orgánico, que a copas funciona de maravilla.

“Busco autenticidad, coherencia
y respeto por el viñedo.
Me interesan proyectos con alma,
que cuenten algo más allá de la etiqueta,
aunque no es fácil encontrar estos vinos
de pequeño productor aquí”

P- ¿Qué papel juega la prensa especializada en tu trabajo?
R- Es clave como prescriptor o educador en vinos de Rioja, y ahora también como puente cultural. La buena prensa ayuda a educar, generar confianza y abrir conversaciones más profundas sobre el vino. Aquí, los medios de comunicación —revistas profesionales y culturales— tienen mucho impacto sobre el consumidor. Me ha pasado varias veces que el consumidor escoge un vino por los puntos Parker o por su posición en el ranking de Wine Spectator; para ellos es un parámetro que tiene valor y en el que confían.

P- ¿Cómo ves el futuro del vino de Rioja en el mercado estadounidense?
R- Muy prometedor. Rioja tiene la oportunidad de consolidarse no solo como una denominación histórica, sino como una región dinámica, diversa y totalmente relevante hoy. Hace unos meses hicimos una cata de varias botellas históricas, tratando de cubrir diferentes décadas de Rioja, y fue una experiencia maravillosa e inolvidable. Ver a gente que no confiaba en la calidad de los vinos, descubrir cómo los viejos Riojas pueden evolucionar con el tiempo, fue de lo mejor.

“Rioja tiene la oportunidad de consolidarse
no solo como una denominación histórica,
sino como una región dinámica, diversa
y totalmente relevante hoy”

P- A nivel personal, ¿qué es lo que más te atrae de Rioja como región vitivinícola?
R- En mi caso, lo que más me atrae de Rioja es su capacidad de reinventarse sin perder la memoria. Demuestra que la tradición no es lo contrario de la innovación, sino su mejor punto de partida. Poder abrir botellas históricas de Viña Tondonia y compararlas con añadas actuales, encontrando un hilo conductor claro, es realmente impactante. O compartir magnums de Monopole blanco con añadas antiguas —una de las etiquetas más históricas de España— te recuerda que Rioja no es una moda, es una leyenda viva.