Pese a un descenso en el balance de comercialización del 4,5%, la DOCa gana peso en el mercado nacional (26,23%) y alcanza un récord histórico del 39,1% en exportaciones de vino español con DO, al tiempo que prepara una nueva etapa estratégica

A pesar del ajuste en volumen, Rioja demuestra en 2025 una elevada resiliencia estructural: gana cuota en un mercado en retroceso, consolida su liderazgo nacional, refuerza su peso relativo en exportación y potencia sus gamas de mayor valor. En un entorno global complejo, la DOCa no solo sostiene su posición, sino que prepara una nueva etapa estratégica orientada a rentabilidad, diferenciación y adaptación al nuevo consumidor internacional, reafirmándose como la denominación española con mayor proyección exterior y referencia indiscutible en el mercado doméstico.

La Denominación ha cerrado el ejercicio 2025 con un descenso global del 4,5% en su comercialización, en un contexto marcado por la inestabilidad geopolítica, la desaceleración de los mercados internacionales y la caída del consumo mundial de vino. No obstante, la DOCa ha logrado reforzar su posición competitiva, consolidando su liderazgo tanto en el mercado nacional como en el internacional.

Según los datos presentados en el Pleno del Consejo Regulador, Rioja comercializó un total de 312.858.987 botellas (229.455.954 litros) durante 2025. En España, la Denominación mantiene la mayor cuota de mercado entre los vinos con DO, alcanzando el 26,23%, lo que confirma su fortaleza estructural en los canales de alimentación, hostelería y comercio especializado.

Además, Rioja ha alcanzado un hito histórico en el ámbito exterior al acaparar el 39,1% del total de las exportaciones españolas de vino con Denominación de Origen, la cifra más alta registrada hasta la fecha, de acuerdo con los datos de la consultora Nielsen y de la Organización Interprofesional del Vino de España.

Mercado nacional: resiliencia y valor añadido

El consumo de vino en España continúa mostrando signos de contracción y cambios estructurales en el mix de categorías, con un trasvase progresivo hacia los vinos blancos, que ya representan el 37% del consumo total de vinos con DO (dos puntos más que el año anterior).

En este entorno, Rioja mejora su cuota en blancos (8,63%) y rosados (20,19%), mientras que en tintos —cuyo consumo nacional descendió un 3,5%— mantiene una sólida posición con el 38% del total comercializado en España, muy por delante de otras denominaciones competidoras.

Por segmentos, destacan especialmente los vinos de mayor valor añadido. Los Gran Reserva lideraron el crecimiento en el mercado interior con un incremento del 16,79%, evidenciando la capacidad de Rioja para sostener y reforzar su posicionamiento premium incluso en ciclos de menor consumo.

Mercado internacional: liderazgo cualitativo en un entorno adverso

En el ámbito internacional, las exportaciones españolas de vino con DO registraron una caída del 6,3% en el año móvil diciembre 2024–noviembre 2025, según datos de la OIVE. En este contexto, Rioja no solo mantiene su peso, sino que incrementa su participación relativa hasta el 39,1%, marcando un récord histórico.

En términos absolutos, Rioja exportó 92.233.659 litros (-6,69%). Por categorías, vuelven a destacar los vinos de crianza prolongada: los Gran Reserva crecieron un 6,89% y los Crianza un 4,22%, reforzando la estrategia de priorización de valor frente a volumen.

Por mercados, el comportamiento ha sido desigual. Canadá sobresale con un crecimiento del 12,59%, consolidándose como el quinto mercado por volumen para Rioja. México, Irlanda y Países Bajos muestran estabilidad, mientras que descensos en mercados estratégicos como Reino Unido (-13,16%), Estados Unidos (-7,57%) y Suiza (-10,63%) han condicionado el resultado global, especialmente en el caso británico, que representa aproximadamente un tercio del volumen total exportado por la Denominación.

Nueva hoja de ruta estratégica 2026–2030

Consciente del nuevo ciclo competitivo, el Pleno del Consejo Regulador ha aprobado la elaboración de un Plan de Acción Estratégico 2026–2030, cuya definición ha sido encargada a Accenture.

El plan situará al consumidor y la segmentación de mercados en el centro de la estrategia, abordando aspectos clave como la adaptación al nuevo perfil de demanda, la innovación, la competitividad estructural del sector y el refuerzo del posicionamiento de la marca Rioja a escala global. Su implementación está prevista en un plazo de tres meses.