La hostelería se consolida como principal espacio de consumo, con una alta confianza en la calidad del vino español y en las Denominaciones de Origen, mientras los jóvenes impulsan vinos más frescos, de menor graduación y nuevos formatos

El vino sigue siendo un elemento central de la vida social en España y, cada vez más, se disfruta fuera del hogar. Así lo confirma un estudio presentado por Barcelona Wine Week (BWW), que señala que el 94% de los consumidores españoles toma vino en bares y restaurantes, consolidando a la hostelería como el principal espacio de consumo y prescripción.

El informe, elaborado por Alimarket bajo el título Observatorio del vino en España: hábitos de consumo, percepción, tendencias y futuro del sector, destaca que el vino está estrechamente ligado a comidas y encuentros sociales, especialmente en contextos compartidos. Aunque el consumo doméstico sigue presente —más de la mitad de los consumidores también lo bebe en casa—, la compra se concentra mayoritariamente en los supermercados, responsables del 73% de las ventas, seguidos de los hipermercados, con un 55%. Canales alternativos como tiendas especializadas, bodegas, venta online o clubes de vino alcanzan a cerca de una cuarta parte del mercado.

Confianza en la calidad y el origen

La percepción del vino español es claramente positiva. Tres de cada cuatro consumidores (76%) consideran que los vinos de origen nacional ofrecen una calidad buena o muy buena, lo que refuerza su posición como uno de los grandes valores del sector. Esta buena imagen se apoya también en el peso de las Denominaciones de Origen, un factor decisivo para el 80% de los compradores a la hora de elegir un vino.

No obstante, el estudio revela una brecha entre la importancia otorgada a la DO y el conocimiento real sobre ellas: solo el 28% afirma dominar las diferentes denominaciones y sellos de calidad. Por este motivo, el informe subraya la necesidad de facilitar información clara y accesible, especialmente a través del etiquetado. De hecho, el 64% de los consumidores reclama etiquetas más comprensibles y una oferta mejor organizada para sentirse más seguro en su elección.

Jóvenes, nuevos gustos y formatos

El trabajo también pone el foco en la evolución de los hábitos entre los consumidores más jóvenes, de entre 18 y 29 años. En este grupo crece el interés por vinos sin alcohol o de baja graduación: un 15,3% los consume de forma habitual y casi un tercio los ha probado en el último año. Estos consumidores buscan vinos más frescos, ligeros y adaptados a un estilo de vida menos formal.

Rosados, espumosos y bebidas vínicas de consumo informal ganan protagonismo, al igual que los envases alternativos, como latas o botellas pequeñas, que aportan comodidad y nuevas ocasiones de consumo.

Barcelona Wine Week, punto de encuentro del sector

El estudio se ha realizado a partir de 1.600 entrevistas y sus conclusiones completas se darán a conocer el 4 de febrero durante Barcelona Wine Week. El salón, que se celebrará del 2 al 4 de febrero de 2026 en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona, reunirá a más de 1.300 bodegas de todo el país, representando a más de 90 Denominaciones de Origen y otros sellos de calidad.

Con una previsión de más de 25.000 visitantes profesionales —el 20% internacionales— y más de 13.500 reuniones de negocio, BWW se consolida como el gran escaparate del vino español de calidad.