Redescubriendo la ‘Borgoña riojana’ VI

“Trabajo en el lugar que quiero vivir, colaborando al desarrollo sostenible del medio rural. A mis clientes les gusta la cercanía y el trato personalizado. No es casual que estemos en una de las mejoras zonas de elaboración del Rioja”

No todo son bodegas en la Sonsierra y San Asensio, también juega un papel importante en el desarrollo rural de la zona la industria surgida alrededor del sector vitivinícola.

Ignacio Sabando Gavidia -que es al mismo tiempo, administrador, gerente, comercial y trabajador en la planta en Sabando Estuchería SL, empresa situada en San Vicente de la Sonsierra- se dedica a la fabricación de envases de calidad, adaptados a las necesidades de cada cliente con un embalaje de madera sostenible.

Dispone de cajas sencillas pero, si lo que desea son cajas exclusivas, puede optar por alguno de sus acabados especiales: cajas lazadas, envejecidas, teñidas en diversos tonos, con distintos tipo de cierre…  La madera de sus cajas procede de bosques gestionados de modo sostenible.

“La empresa comenzó como una pequeña carpintería familiar en la que trabajaban mi abuelo, mi padre y mis tíos. Cuando mi padre se hizo cargo del negocio comenzó a buscar nuevos sectores incorporando la fabricación de palas de playa y cajas de madera para diversos artículos. Es curioso que las primeras cajas que fabricamos fueron para herramientas y para las armerías de Euskadi. Con el auge de la cultura del vino nos especializamos en la fabricación de cajas y estuches para las bodegas de la zona”, explica.

Actualmente fabrican embalajes de madera “para los diferentes formatos de botella que utilizan las bodegas. Cada vez más bodegas invierten en mostrar una imagen de calidad con el fin de diferenciarse del resto de los competidores. Una forma muy efectiva de hacerlo es la caja que contiene las botellas, así el vino comienza a hablar desde antes de catarlo. Nuestra especialización y trato personalizado han contribuido a que en la actualidad trabajemos para las principales zonas vitivinícolas de España”.

En este sentido destaca el trato personal con los clientes. “Algunas veces ellos vienen con una idea proporcionada por el departamento de marketing, y luego, estudiando los pros y los contras, encontramos una variación que adapte el diseño para conseguir un envase de calidad a un precio más competitivo. Contamos con la infraestructura necesaria para fabricar todo tipo de cajas, adaptándonos a las dimensiones y acabados que cada cliente necesite. El acabado de calidad es para nosotros una prioridad; la caja más sencilla en madera certificada es una perfecta carta de presentación para el vino de calidad”.

La empresa tiene muy en cuenta la gestión forestal sostenible y sus cajas además de certificado para la exportación a terceros países “cuentan con certificado PEFC. Para nosotros es importante cuidar los bosques porque albergan la biodiversidad, protegen los suelos y las aguas, contribuyen a la lucha contra el cambio climático y ayudan a generar empleo y desarrollo rural.  La madera con la que fabricamos las cajas es gestionada y transformada por empresas españolas y así contribuimos a mitigar la despoblación en nuestro entorno rural”.

Y es que para Ignacio Sabando, una de las ventajas de ser una empresa familiar afincada en la Sonsierra riojana “es que trabajo en el lugar que quiero vivir, colaborando al desarrollo sostenible del medio rural. Lo que me dicen mis clientes es que les gusta la cercanía y el trato personalizado que ofrecemos. Llevamos toda la vida trabajando en el sector del embalaje de calidad, y conocemos de primera mano el mercado del vino. No es casual que estemos en una de las mejoras zonas de elaboración del Rioja”.

 

Reportaje publicado en el nº247 de La Prensa del Rioja

 

 

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