TIEMPO DE VINOS
Por Jorge Solana Aguado, Director de La Prensa del Rioja
jorge.solana@laprensadelrioja.com
En el ecosistema empresarial del vino y el eneoturismo hemos dejado atrás el individualismo competitivo para adentrarnos, sin retorno, en el tiempo de las alianzas estratégicas. Ya no se trata únicamente de producir mejor, vender más o comunicar con mayor eficacia. Se trata de entender que el valor diferencial nace de la cooperación inteligente, de la interconexión real entre actores que comparten territorio, cultura productiva y visión de futuro.
Desde La Prensa del Rioja, medio que tengo el honor de dirigir, asumimos con plena conciencia que no somos meros observadores de este proceso. Formamos parte del entramado empresarial que vertebra nuestra denominación y nuestro territorio. Somos empresa, somos sector y somos comunidad. Y precisamente por eso defendemos con convicción que iniciativas como Conecta Wine no es un programa coyuntural, sino que es un instrumento estructural para la competitividad del vino riojano y español.
El sector vitivinícola vive una transformación profunda. Existen desafíos clásicos como internacionalización, sostenibilidad, rentabilidad, relevo generacional, y se añade ahora un apartado determinante: la inteligencia artificial. El año 2025 ha supuesto un salto cualitativo sin precedentes en la maduración de soluciones basadas en IA aplicadas a la viticultura y el 2026 será, estoy convencido, el de su aplicación al marketing, análisis de mercados, optimización de procesos productivos, predicción de demanda o segmentación de públicos. Lo que hasta hace poco era experimental, hoy ya es una realidad. Tenemos que aprender del pasado, para trabajar en el presente, lo que nos llevará a un futuro más prometedor.
Sin embargo, conviene subrayar algo esencial: la tecnología por sí sola no lidera sectores. Lo hacen las empresas que la incorporan con criterio estratégico y con conciencia humanizada. La IA no se va a beber el vino y, por lo tanto, tampoco va a sustituir la identidad de una bodega, ni su relato, ni el carácter de su vino. Eso sí, puede potenciar su capacidad de decisión, su eficiencia en los procesos de trabajo y su lectura del mercado global.Estoy convencido de que 2026 será el año de la consolidación. Será el ejercicio en el que se evidencie una brecha clara entre quienes han integrado la inteligencia artificial en sus procesos, ya acogidos en una viticultura predictiva y de precisión, y que ahora se extienden a la gestión comercial y hasta la comunicación, del resto que no lo hagan. Las primeras empresas no solo mejorarán sus resultados y se convertirán en referentes dentro del clúster del vino, ejemplos replicables de modernización responsable.
Aquí es donde las alianzas cobran sentido estratégico. Lugares y realidades como Conecta Wine permiten compartir conocimiento, detectar sinergias y generar masa crítica para afrontar inversiones tecnológicas que, de manera aislada, podrían resultar inasumibles. La cooperación reduce el riesgo, acelera el aprendizaje y multiplica el impacto.
En Rioja, el futuro se construye desde el conjunto del sector, desde la colaboración transversal entre bodegas, proveedores tecnológicos, medios especializados, instituciones y talento emergente.
Desde La Prensa del Rioja creemos firmemente que nuestro papel no es únicamente informar sobre esta transformación, sino contribuir a impulsarla. Visibilizar buenas prácticas, generar espacios de diálogo, de trabajo y fomentar la conexión entre actores forma parte de nuestra responsabilidad global, empresarial y territorial.
Vivimos, en definitiva, el momento de las alianzas estratégicas. Y vivimos también el momento de la inteligencia artificial aplicada al vino. Quien entienda que ambas dimensiones —cooperación e innovación tecnológica— son complementarias y no excluyentes, liderará el próximo ciclo. 2026 no será un año más; será el punto de inflexión que distinga a los que observan del que actúan.
El vino ha sido siempre cultura, territorio y tradición. Ahora debe ser también red, datos y visión compartida. El liderazgo del segundo centenario, aspecto que comentaba hace unos días con personas del Consejo Regulador, empieza ya, y comienza con desafíos que afrontar unidos, juntos.











