El vino y su autor

Yursun Blanco 2012 es el vino que Bodegas César del Río ha elegido para celebrar sus 25 años de vida. Así nos lo contó su autor, Iván del Río Azofra, para el número 205 de La Prensa del Rioja.

 

Texto: Antonio Egido

El vino

Es un vino, en palabras de Iván del Río, “muy especial, diferente, con una presentación exclusiva y una imagen fresca, moderna y diferenciada”. Es elaborado a partir de una selección de las variedades viura y malvasía. Despalilladas y maceradas las uvas durante 24 horas en frío a  una temperatura de 5º C. se selecciona la lágrima del depósito que no pasa a la prensa y posteriormente realizan un desfangado para que el mosto fermente lo más limpio posible. La fermentación se realiza en depósitos de acero inoxidable a una temperatura que no supera los 16º C. Su aspecto, nos describe Iván del Rio, es “brillante, de color amarillo pálido, con tonos ligeramente acerados en el centro, pues en los bordes de la copa roza la trasparencia. En nariz aparecen aromas exóticos, membrillo, pomelo, toques cítricos y de manzana Golden. En boca, el Yursun Blanco tiene volumen y frescura. Si bien la primera sensación es de acidez en la punta de la lengua abriéndose seguidamente a sensaciones más dulces como el de la manzana Golden, toques de plátano y flores blancas. Una vez tragado este espectacular blanco deja un recuerdo intenso y franco”.

 

Y su autor

Iván del Río Azofra nació en Logroño en 1984, “y como suelo decir, en octubre y por ello durante el tiempo de vendimia”. Estudió técnico de elaboración en el Instituto Duques de Nájera y recientemente ha realizado algún master y diferentes cursos de catas. No recuerda cuándo fue la primera vez que se acercó al mundo del vino porque “la verdad es que yo he nacido en este ambiente del vino pues, no solamente mi padre, sino mis abuelos y bisauelos, es decir, toda la familia, siempre ha tenido bodega y por ello desde muy pequeño me ha tocado echar una mano cuando hacía falta”. Terminados los estudios Iván del Río “empezó a trabajar en la bodega. De esto hace ya prácticamente 10 años, ocupándose en la actualidad de la elaboración y comercialización de sus vinos, “pues es una bodega familiar en la que todos tenemos que poner lo que podemos”. Si a Iván del Río le pides que te indique lo que le evoca la palabra vino, él te contesta que “ahí está toda mi vida”, lo que deja de ser una simple frase para convertirse en la descripción de una historia personal.

 

 

Entrevista

• ¿Por qué se ha  dedicado al mundo del vino?

– Porque siempre hemos tenido bodega y es lo que siempre me ha gustado. Incluso podemos añadir que por seguir la tradición familiar.

• ¿Cuál es la palabra de su diccionario del vino que más le gusta?

– Sociable, porque el vino te invita a disfrutar con la compañía y fomenta la celebración.

• ¿En materia de vino es de gusto clásico o moderno?

– Me gustan los dos estilos. Pienso que siempre hay un vino para cada ocasión y depende de lo que estés comiendo. Incluso diría que los vinos que más me gustan son los vinos jóvenes.

• ¿De qué vino guarda mejores recuerdos?

 – El primer recuerdo, que al mismo tiempo es el mejor, es de aquel vino que mi abuela me ponía para merendar en un poco de pan y con azúcar. Imagino que era clarete, pero no lo recuerdo. Aquella merienda me sabía a gloria.

• ¿Se acuerda del primer vino que descorchó?

– Un fermentado en barrica clarete del año 98.

• ¿Hay que decantar el vino?

– Si es un reserva o un gran reserva y tiene poso, hay que decantarlo.

• ¿Qué hay detrás de una copa de vino?

– El trabajo de todo el año y el esfuerzo de mucha gente, de muchas familias que ponen toda la ilusión para que finalmente ese vino se pueda disfrutar.

• ¿Todo el vino está en la tierra?

– Si no todo, un alto porcentaje sí. Es la base de la que se parte. Con una buena uva se puede hacer un buen vino o un mal vino, pero con una mala uva es difícil hacer un buen vino.

• ¿El vino marida bien con todo?

– Con casi todo. El vino no marida nada bien con un volante. 

• ¿Por quién brindaría con un buen vino?

– Por mi familia, seguramente.

• ¿Con qué vino, y algo más, se iría a una isla desierta?

– Con un vino blanco y una buena compañía.

 • Defíname el mundo del vino con una sola palabra…

– Apasionante.

 • ¿En qué ha perdido el tiempo el Rioja?

 – En las variedades blancas porque resulta que ahora el mercado te está diciendo que se ha perdido mucho tiempo con los vinos blancos en esta Denominación.

• ¿Qué hábito o costumbre del pasado le gustaría recuperar en el presente?

– En Cordovín recuerdo que existía la costumbre de tener las bodegas abiertas e íbamos probando los diferentes vinos de cosechero en un ambiente muy bueno. Eso se ha perdido.

 • ¿En esto del vino también hay que viajar para quitarnos la gorra?

– Si porque debemos aprender de otras zonas y de mucho países en los que se están haciendo muy buenos vinos…

• ¿A quién pondría una copa de vino en la mano?

– Dado los conflictos que hay en el mundo, yo pondría una copa de vino en la mano a todos los que estuvieran en disposición de pararlos, para que trataran de solucionarlos de una vez.

• ¿Es usted un defensor del vino blanco?

– Nosotros tenemos 50 hectáreas de uva y de ellas el 20% son de uva blanca. Somos unos defensores del vino blanco sin olvidar el clarete, que son la piedra angular de la bodega. De hecho el 70% de los vinos que elaboramos son blancos y claretes, porque tenemos que recordar que Cordovín es conocido por sus vinos claretes, dándose la circunstancia de que en muchos sitios se pide el clarete de Cordovín, es decir, con el nombre del pueblo.

 

 

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