Innovación en el mundo del vino

El mundo del vino a sorbos
Texto: Antonio Egido

Hace unos días se ha cerrado en el Centro Temático del Vino de Laguardia, el VIII Foro Turismo Enogastronómico que tenía como lema “innovación y creatividad” y que durante jornada y media, ofreció un amplio abanico de propuestas y debates que para los profesionales se quedaran con las aportaciones que la innovación puede ofrecer al mundo del vino.

De acuerdo con aquella propuesta, le hemos solicitado a nuestro buscador informaciones sobre esta cuestión y de los 25.200.000 resultados que nos ofrecen nos vamos a quedar con las que son más actuales. Y en la primera, recogida de ´conchaytoro.com/blog´, descubrimos “10 innovaciones que cambiaron el mundo del vino”, donde leemos este repaso histórico:

Bombas de vacío: Cuando no terminamos un vino y queremos guardarlo para otra ocasión, esta herramienta elimina el aire de la botella para mantener su frescura al menos por una semana. Es conveniente para todos los vinos blancos y tintos. También es fácil de usar. Simplemente deben insertar el tapón de vino universal en la botella y bombear hasta que escuchen el “clic” patentado por una de las principales marcas de estos accesorios. ¡El “clic” asegura un sello hermético!

Copas que mantienen la temperatura del vino: Solo tienen que poner estas copas por un par de horas en el refrigerador para después mantener la temperatura correcta del vino. Existen dos modelos: para vinos tintos y blancos. Dentro de las paredes de estas copas, se encuentra un gel refrigerante patentado.

Copas de silicona: Si están organizando un picnic y tienen miedo de romper sus copas favoritas, pueden usar algunos de los nuevos modelos de silicona. Hoy el diseño y calidad se ha perfeccionado. ¡Hasta parecen de vidrio! Después de cada uso, literalmente pueden tirarlas en el lavaplatos y olvidarse de ellas.

Descorchador eléctrico: Algunas de estas herramientas prometen lo siguiente: tienen la capacidad de abrir 100 botellas con una sola carga. No es muy romántico, pero este accesorio eléctrico puede abrir una botella de vino tinto o blanco sin esfuerzo alguno.

Botellas livianas: Hoy el mercado de vinos está dominado por las botellas del vidrio. Pero la industria busca nuevas soluciones en esta materia. Una de las botellas de vino más modernas pesa solamente 54 gramos. No es muy glamoroso el plástico, especialmente para nuestros vinos premium, pero ya en algunos mercados gozan de gran aceptación porque son más ecológicas.

Tanques inteligentes: Hoy existen tecnologías que automatizan el proceso de vinificación y controlan cada uno de sus aspectos. A través de esta nueva generación de tanques digitales y sofisticados softwares, los enólogos pueden manejar todos los parámetros desde su celular.

Etiquetas luminiscentes: El diseño de la etiqueta de vino es fundamental para reflejar el producto y diferenciarse de la creciente competencia. ¡Hay que llamar la atención! Por eso Luc Belaire lanzó un rosé de edición limitada con una etiqueta luminiscente que se conecta a una pequeña batería. También Casillero del Diablo lanzó una edición limitada de su espumante Devil’s Brut que brilla en la oscuridad, dirigida a sus consumidores en el mercado asiático. Asimismo, el productor de Chablis William Fèvre lanzó una botella “hípster” que al iluminarla con luz ultravioleta, revela un diseño de estilo graffiti. La botella también cuenta con un código QR que se vincula a una animación en 360° y un indicador que permite a los clubbers controlar la cantidad de vino que beben.

Vinos con sabor: El primer vino del mundo con sabor a café salió a la venta en EE.UU: Cabernet Coffee Espresso y Chardonnay Coffee Cappuccino. Con el objetivo de “combinar la bebida diurna más popular del mundo con la bebida nocturna más popular del mundo”, los dos vinos con sabor a café tienen solo 6% de alcohol. Interesante, ¿verdad?

Un vino para embarazadas: Pueden no ser el mercado objetivo más obvio para la industria de vino, pero eso no ha impedido que una empresaria invente una gama de vinos espumosos con el objetivo de alentar a las mujeres embarazadas a “sacarse el corcho”. La marca 9 Months persigue que la “no tan loca idea de que las mujeres embarazadas también se sientan parte de la celebración”. Esta bebida sin alcohol es elaborada con uvas cultivadas en el sur de Australia, cuyo jugo se mantiene a 0°C para evitar la fermentación antes de ser filtrado, pasteurizado y carbonatado. Los baby showers ya nunca serán los mismos.

Copas a prueba de derrames: Una empresa de diseño de San Francisco ha creado lo que dice ser una copa de vino “a prueba de derrames”. El vidrio cae sobre el ancho borde curvo sobre la base de la copa, manteniendo el contenido siempre dentro. ¿Por qué no inventarán algo similar para los barcos petroleros?

Cambiamos de web para quedarnos en ´lavanguardia.com´ donde nos acercan a la innovación enoturística de Bodegas Valdemar que realizó. En febrero de este año 2018, lo comentan con estas palabras: “La bodega con Denominación de Origen Rioja ubicada en Oyón, Bodegas Valdemar, ha transformado sus instalaciones para facilitar la visita a personas con necesidades especiales. Con estas innovaciones se permite que en un mismo recorrido todas las personas disfruten de la misma experiencia con independencia de sus necesidades.

Valdemar se convierte de esta manera en la única bodega española que ofrece enoturismo inclusivo y accesible. Permite desde este año la asistencia a visitantes con discapacidad cognitiva, auditiva, visual, física y orgánica.

Esta transformación se ha llevado a cabo creando rampas y accesos adecuados, cambiando parte del mobiliario, para evitar barreras de movilidad. Desde ahora las señales del recinto son más intuitivas y hay plazas de aparcamiento reservadas para facilitar la accesibilidad.

Ana Martínez Bujanda, directora de Marketing y Comunicación de Bodegas Valdemar, ha señalado que “los primeros visitantes con discapacidad que han acudido a nuestra bodega han sentido la independencia de realizar un plan de ocio solos y de manera completamente interactiva, según nos han contado tras la experiencia”.

Hay que subrayar que Valdemar ha sido distinguida con el certificado que le acredita como bodega inclusiva por parte de la empresa ‘Equalitas Vitae’, especialista en el turismo accesible. Entre sus mejoras, la bodega incorpora un video de introducción traducido al lenguaje internacional de signos, interpretación de la visita en lengua de signos mediante códigos QR, destinados a visitantes sin capacidad auditiva, y un folleto de lectura fácil en braille para personas con discapacidad cognitiva.

Además, cuenta con traducción al braille de las etiquetas de los vinos disponibles en la tienda, pictogramas de lectura fácil para garantizar la compresión, un video de catas en lengua de signos y una página web de enoturismo diseñada para ser accesible”.

Y finalmente damos cuenta que en ´radioagricultura.cl´ de Santiago de Chile, nos cuentan la inauguración, el año pasado, del primer Centro de Investigación e Innovación del vino para pequeños productores. ¿Una idea que es exportable?

“En el corazón del Valle de Colchagua, VI Región, se inauguró el primer centro de innovación para el vino y la oliva, IIVO, enfocado en emprendedores y pequeños productores. La iniciativa, que es respaldada por el Centro Tecnológico Vinotec, pone a disposición tecnología de última generación para mejorar sus productos.

IIVO cuenta con bodegas de microvinificación con cubas de cemento y tinajas de cocciopesto, únicas en Chile, que permitirán obtener ediciones exclusivas en vino; adicionalmente, pone a disposición equipos de microalmazara, mecanismo de baja escala de producción de aceite de oliva para proyectos de investigación; y laboratorios de servicios de vino y oliva.

El centro de innovación entregará una gama de servicios para emprendedores como: evaluación sensorial, en el que un panel entrenado analizará los productos; transferencia tecnológica, con capacitaciones de acuerdo a las necesidades de la industria; equipos de laboratorio con última tecnología como Veriflow, que permite detectar contaminantes en los alimentos; y la llamada “Experiencia IIVO”, que invita a los amantes del vino y la oliva a vivir el proceso de producción completo de ambos productos.

Miguel González, Director de IIVO, afirmó, “Nos dimos cuenta que los centros de investigación e innovación están enfocados en los grandes productores. Por ello, quisimos contribuir poniendo a disposición de los emprendedores, microagricultores, estudiantes, agrónomos, empresas, y todo aquel amante de la agricultura, tecnología de punta para que puedan obtener productos únicos y más competitivos en el mercado. Invitamos a todos los que quiera seguir avanzando y conociendo esta área a visitarnos y aprovechar esta oportunidad”.

Ilich Pérez, emprendedor, explicó los beneficios de utilizar las instalaciones de IIVO, “Me encanta el mundo del vino y junto con un socio decidimos crear la empresa Vinos Peroli. En ese momento, comenzamos a buscar cómo obtener un producto innovador. Fue así como llegamos al centro y nos encantó. Ellos no sólo pusieron a nuestra disposición sus instalaciones, sino que nos guiaron durante todo el proceso. Puedo decir que co-crearon el producto con nosotros. Hoy no sólo tenemos vinos, sino que también decidimos producir aceite de oliva y los resultados han sido excelentes”.

La innovación, uno de los motores del mundo del vino, que está en el ADN de los profesionales pues muchos suelen repetir que “hay que renovarse o morir”. Un  brindis por los que, cada jornada, amanecen pensando en ir un poco más allá… los que trabajan la innovación.