Martes, 26 Septiembre 2017 11:28

La importancia de las Estaciones Enológicas

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La importancia de las Estaciones Enológicas

El mundo del vino a sorbos

En este año 2017 la Estación Enológica de Haro cumple su 125 aniversario, lo que servirá al Gobierno de La Rioja para no solamente organizar un merecido homenaje a esta institución del mundo del vino en Rioja, sino de reflexión sobre el papel que la misma ha desarrollado a lo largo de su historia. Información que nos da pie para pedirle a nuestro buscador de Internet que nos ofrezca búsquedas sobre las “Estaciones Enológicas de España”.

Texto: Antonio Egido

 

Y el primer enlace en el que nos fijamos es en el de ‘es.wikipedia.org’ donde nos comentan lo que es una Estación Enológica, definiéndola así: “Una estación enológica es un centro de investigación, ensayo y divulgación de técnicas de elaboración de vino.

Las estaciones enológicas se crearon en España a finales del siglo XIX con el objeto de modernizar el sistema productivo del vino como única salida a la crisis que sufría el sector desde el año 1880.

Precedió un proyecto fallido de creación de cuatro escuelas de Enología en las provincias de Alicante, Ciudad Real, Logroño y Zamora y una estación central en Madrid, que no se llegaron a instalar por escasez de personal facultativo y por la deficiencia de los créditos consignados por el Ministerio de Fomento.

El Real Decreto de 15 de enero de 1892 creó la Estación Enológica Central de Madrid y dispuso, sin concretar, la creación de las estaciones que fuesen necesarias en las comarcas vitícolas de mayor importancia. Estas estaciones enológicas se concebían como centros más modestos, sencillos y prácticos que las escuelas de enología…

La Real Orden de 25 de enero de 1892, de la Dirección General de Agricultura, Industria y Comercio, designó a la ciudad de Haro como el lugar elegido para instalar la Estación Enológica prevista en la provincia de Logroño. Más tarde, por Real Decreto del año 1902, se creó la correspondiente a Villafranca del Panadés. Otras estaciones enológicas se implantaron, en el año 1910, en las ciudades de Requena y Reus”.

Seguimos navegando por diferentes páginas y nos detenemos en ‘revistaenologos.es’ que nos ofrece este atractivo titular: “Las estaciones enológicas de toda España buscan unificar sus criterios metodológicos”, que tiene este desarrollo: “La Estación Enológica de Almendralejo (Badajoz) ha vivido recientemente los actos conmemorativos de su centenario, una celebración que ha servido para reivindicar su importancia histórica y para comenzar a plantear la necesidad de unificar sus criterios metodológicos con los que se vienen aplicando en otras estaciones del resto de España, como son las de Haro, Galicia, Castilla y León, Requena y Jumilla, entre otras. Los actos organizados con motivo de la efeméride han constituido, por tanto, el leit motiv para comenzar a trazar una hoja de ruta que continuará en los próximos meses con nuevas reuniones conjuntas entre estaciones, con las que se pretende conseguir una mayor uniformidad y coordinación en la metodología de los distintos centros de las principales zonas vinícolas del país. Así lo ha declarado el director de la Estación Enológica de Almendralejo, Emiliano Zamora, en una entrevista concedida a la agencia Efe, tras la primera reunión celebrada en la ciudad pacense.

Las estaciones enológicas presentes en este primer encuentro de la “unificación” estiman que el incremento de la coordinación entre las mismas es “absolutamente necesario”. Ahora hay una "jerarquía distinta”, ha manifestado Zamora, “cambia la organización, muchas han pasado de ser estaciones de viticultura a sólo enológicas, con lo que las competencias en viticultura han dejado de estar en estos centros". Hay que "marcar unos objetivos" y, en su opinión, lo primordial es la necesidad de actualizarse y estar al día en cuanto a técnicas analíticas del vino, puesto que "el mercado exige unos controles de calidad y debemos llevar una misma metodología".

Y dos ejemplos de lo que ahora mismo se está haciendo en algunas Estaciones Enológicas de este país. En ‘elmundovino.elmundo.es’ nos dicen que: “La Estación Enológica de Haro será el laboratorio de referencia en España para analizar la huella dactilar de los vinos, después de incorporar un equipo tecnológico puntero de resonancia magnética nuclear aplicado a la vinicultura. Así lo ha explicado el Gobierno riojano en un comunicado, después de la visita del presidente del Ejecutivo regional, José Ignacio Ceniceros, a la Estación Enológica.

Con esta nueva tecnología, denominada 'Wine Profiling', también se podrá crear una base de datos que recogerá la diversidad de vinos españoles y que se integrará en una red mundial que permitirá certificar en origen y destino los vinos.

(Nota de la Redacción: el nombre exacto del aparato de análisis desarrollado por Bruker es FoodScreener). 

La base de este equipo tecnológico es el obtener la "huella dactilar" del vino, certificando su origen y trazabilidad en cualquier transacción comercial que realicen la bodegas en los diferentes mercados. Así, explica el Ejecutivo, se logra "una carta de presentación en cualquier mercado del mundo" se ofrece "mayor seguridad a las empresas" ya que se "puede certificar el vino en origen y en destino".

Esta tecnología permite identificar, de forma simultánea, unos 50 compuestos de cada muestra de vino y, en concreto, todos los que poseen hidrógeno en su estructura química, que son la mayoría”.

Y recuperamos información de ‘catadelvino.com’  del año pasado, que nos dice que “La Estación de Viticultura y Enología de Galicia (EVEGA), dependiente de la Consellería de Medio Rural, desarrolló en el bienio 2014-2015 más de 45.000 ensayos analíticos y analizó en su laboratorio un total de 6.490 muestras.

De este modo, el laboratorio de la EVEGA se consolidó como centro de referencia en Galicia para el sector vitivinícola.

Este centro, situado en el ayuntamiento ourensano de Leiro, reforzó además su posición y prestigio con la ampliación –aprobada en octubre de 2015– de su acreditación por la ENAC (Entidad Nacional de Acreditación), lo que supone una garantía de la calidad de los análisis que realiza.

Esta acreditación abarcó inicialmente los parámetros clásicos en las analíticas de vinos, referidas la acidez, grado alcohólico, azúcares y dióxido de azufre. Con la ampliación se incorporaron también los ensayos y técnicas relativos a ácido cítrico, pH y otros”.

Las Estaciones Enológicas, una realidad que está ahí y que posiblemente no son protagonistas del mundo del vino cuando muchas veces se convierten en sus mejores aliadas. Toca levantar un brindis por ellas.

 

 

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