Venturas y desventuras de Maese Trébede

Texto y fotos: Antonio Egido

La nueva novela de José Fermín Hernández Lázaro de título ‘Venturas y   desventuras de Maese Trébede’, presentada en público en Bodegas Ontañón, tuvo como conductor de ceremonia la siempre agradable voz de Manuel González, miembro de la Academia Riojana de Gastronomía, y como invitados especiales al maestro de cocineros Lorenzo Cañas –autor de uno de los prólogos junto al del Pedro Subijana–  y al director del diario La Rioja, José Luis Prusén, además del autor de la obra, Hernández Lázaro y un ausente muy presente sobre el que giró el acto y sobre el que gira el libro, el cocinero aficionado y dueño del Kabanova Comedor,  Víctor Fernández Pinedo pues gracias a sus recetas de cocina ha nacido esta novela gastronómica y algo más.

El autor agradeció la presencia de tanto público al tiempo de recordar la canción de Los Panchos, ‘Alma, corazón y vida’ para identificar que en Bodegas  Ontañón el alma la pone Gabriel Pérez, el corazón su hija Raquel y el corazón de este imperio está en Jesús Arechavaleta, el encargado de enoturismo. Citó a “Manolo, Lorenzo y José Luis, tres personalidades y al mismo tiempo amigos” sin olvidar a Subijana que está presente en el libro firmando uno de los prólogos.

Sobre ‘Venturas y desventuras de Maese Trébede’ indicó que es “un libro de cocina y una novela de aventura con exaltación de la amistad” de la que esperaba que enseñara y entretuviera “que es la obligación de todo escritor cuando se pone a escribir”, para seguidamente indicar que no iba a explicar el libro pues es de la opinión de que los “libros se deben explicar por sí mismos”, al tiempo de autocalificarse como “no soy machista, ni feminista, pero sí animalista… de manera especial cuando estoy ante un cochinillo al horno”, indicando que obviamente soy “amigos de mis amigos, pues ¿de quién si no voy a ser amigo?” pero diferenciando entre los amigos y los conocidos para recordar a su amigo “Víctor Hernández Piñero que me ha inspirado esta obra dividida en tres libros, recomendando que como cada una de ellas son independientes y tienen su principio y fin, se inicie la lectura por el libro tercero” titulado ‘Bosquejo de un personalidad’ (página 373) para luego seguir por el primero, ‘Donde se siguen y persiguen las aventuras de Maese Trébede’ (página 25) o por el segundo ‘Selección de recetas de cocina de Víctor Fernández Pinedo’ (página 315) de un total de 426 páginas y donde se recopilan, bien sean noveladas o simplemente descritas, un total de 121 recetas. Las palabras finales de José Fermín Hernández Lázaro fueron para expresar que “todo lo que tengo que decir está en el libro”.

Lorenzo Cañas maestro de cocineros riojanos, leyó parte del prólogo escrito para esta obra en la que afirma que “tuve la suerte de conocer a Víctor en mis restaurantes. En ellos tuve la oportunidad de descubrirlo como buen gourmet y gran profesional de la medicina en su especialidad de traumatólogo. Y aunque no fueron muchas las ocasiones en que eso sucedió, sí fueron las suficientes para darme cuenta de que estaba ante una persona que además de amar su profesión profesaba gran amor y cariño hacia la cocina. Y en este sentido debo añadir con toda rotundidad, que a lo largo de mi vida profesional no he conocido a nadie que, sin ser profesional de la cocina, disfrutara tanto de ella. Por tanto la deducción es sencilla: está muy claro que Víctor amaba ambas profesiones”, para cerrar su prólogo y sus palabras recordando a Cervantes y su Quijote al afirmar que “… es un honor prolongar este ingenioso recetario de cocina novelado. Y subrayo lo de ingenioso porque en cierto modo la lectura de sus parte novelada me traslada a Cervantes; “Maese Trébede no tendría edad, sería bien parecido, enamoradizo y amigo del buen yantar”… Y luego “…es él de casi infinita existencia”.

José Luis Prusén se refirió a “esta novela, o libro de cocina o exaltación de la amistad” para fijarse en su autor que “es un fenómeno de la naturaleza” por la obra tan prolífica que ha sido capaz de crear, por lo que se preguntaba y dejaba esta pregunta a los espectadores: “¿de dónde saca el tiempo?, ¿no estaremos ante un extraterrestre?”. Para fijarse en el protagonista de Maese Trébede. Personaje intemporal, de hecho en la novela le podemos ver en escenarios tan distantes en el tiempo como es la Antigua Roma, el Siglo de Oro, el siglo XVII, el XVIII o los comienzos del XXI, y localizaciones tan distantes como Roma, Francia, Valladolid, Nueva York o La Rioja, y que no es otro que el mismo Víctor Fernández Pinedo, que para José Luis Prusén “había conseguido convocar a tanta gente” en lo que es la presentación de un nuevo libro.

Pocas pero certeras preguntas fueron las realizadas por Manolo González o el público que dieron pie a los protagonistas de la presentación para hablar de marketing, de la portada de la novela, de descubrir que Lorenzo Cañas no cocina nunca en casa, quien además se decantó por la “cocina de antes pero teniendo mucho respeto por la actual” volviendo a señalar, como suele hacerlo cada vez que tiene oportunidad, que “lo esencial es el producto y debemos reconocer que en La Rioja tenemos muy bien producto para llevar a la cocina”.

El acto, con firma de libros y con fotos junto al autor, terminó con una degustación de los vinos de Bodegas Ontañón –que aparecen repetidamente en estas ‘Venturas y desventuras’ pues la mayor parte de los platos elaborados por el Maese Trébede son maderados con sus diferentes marcas–acompañados de variados aperitivos.

 

 

 

 

 

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